Esta es la carta con la que AMLO respondió a la amenaza de Trump

Le recordó la larga relación entre México y EEUU y los símbolos estadounidenses que abren sus brazos a los migrantes
Carta de AMLO a Trump sobre amenaza de aranceles

Luego de que la tarde del 30 de mayo DOnald Trump anunciara un arancel creciente a las importaciones mexicanas “hasta que México hiciera algo contra la migración”, el presidente López Obrador envió una carta a su contraparte estadounidense.

Con una postura al mismo tiempo firme pero abierta al diálogo, AMLO espera poder negociar con alguien que se dice ‘experto’ en ello, pero ha demostrado que no hace más que berrinches. Te presentamos completa la carta, para que tú sí la leas, no como Trump.

Ciudad de México, 30 de mayo de 2019

Presidente Donald Trump:

Estoy enterado de su última postura con relación a México. De antemano, le expreso que no quiero la confrontación. Los pueblos y las naciones que representamos merecen que, ante cualquier conflicto en nuestras relaciones, por graves que sea, se recurra al diálogo y actuemos con prudencia y responsabilidad.

El mejor presidente de México, Benito Juárez, mantuvo excelentes relaciones con el prócer republicano Abraham Lincoln. Posteriormente, cuando la expropiación petrolera, el presidente demócrata Franklin D. Roosevelt entendió las profundas razones que llevaron al presidente patriota Lázaro Cárdenas a actuar en favor de nuestra soberanía. Por cierto, el presidente Roosevelt fue un titán de las libertades. Antes que nadie proclamó los cuatro derechos fundamentales del hombre: el derecho a la libertad de palabra; el derecho a la libertad de culto; de derecho a vivir libres de temores; y el derecho a vivir libres de miserias.

En este pensamiento fincamos nuestra política sobre el asunto migratorio. Los seres humanos no abandonan sus pueblos por gusto sino por necesidad. Es por ello que, desde el principio de mi gobierno, le propuse optar por la cooperación para el desarrollo y ayudar a los países centroamericanos con inversiones productivas para crear empleos y resolver de fondo este penoso asunto.

Usted sabe también que nosotros estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad de evitar, en la medida de lo posible y sin violentar los derechos humanos, el paso por nuestro país. No está de más recordarle que, en poco tiempo, los mexicanos no tendrán necesidad de acudir a Estados Unidos y que la migración será opcional, no forzosa. Esto, porque estamos combatiendo la corrupción, el principal problema de México ¡como nunca! Y, de esta manera, nuestro país se convierta en una potencia con dimensión social. Nuestros paisanos podrán trabajar y ser felices donde  están sus familiares, sus costumbres y sus culturas.

Presidente Trump: los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas. ¿Cómo convertir de la noche a la mañana al país de la fraternidad para con los migrantes del mundo en un gueto, en un espacio cerrado, donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se le cancela el derecho a la justicia a quienes buscan con esfuerzo y trabajo vivir libres de miseria? La Estatua de la Libertad no es un símbolo vacío.

Con todo respeto, aunque tiene el derecho de expresarlo, el lema “Estados Unidos primero” es una falacia porque hasta el fin de los tiempos, incluso, por encima de las fronteras nacionales, prevalecerán la justicia y la fraternidad universales.

De esta manera específica, ciudadano Presidente: le propongo profundizar en le diálogo, buscar alternativas de fondo al problema migratorio y, por favor, recuerde que no me falta valor, que no soy cobarde ni timorato sino que actúo por principios: creo en la política que, entre otras coas, se inventó para evitar la confrontación y la guerra. No creo en la Ley del Talión, en el ‘diente por diente’ ni en el ‘ojo por ojo’ porque, si a ésas vamos, todos nos quedaríamos chimuelos o tuertos. Creo que los hombres de Estado y aún más lo de Nación, estamos obligados  a buscar soluciones pacíficas a las controversias y a llevar a la práctica, por siempre, el bello ideal de la no-violencia.

Por último, le propongo que instruya a sus funcionarios, si para ello no tiene inconveniente, que atiendan a representantes de nuestro gobierno, encabezados por el secretario de Relaciones Exteriores de México, quienes a partir de mañana se trasladarán a Washington para llegar a un acuerdo en beneficio de las dos naciones.

¡Nada por la fuerza, todo por la razón y el Derecho!

Su amigo.

 

Andrés Manuel López Obrador
Presidente de México