Para Duarte, todo es parte de un show: dice “Cámara, acción” al salir de celda [VIDEO]

¡Actualización! (16:00): Tanto hay de show en el caso Duarte que el diario El Universal confirmó esta tarde que un juez federal ha congelado por el momento dos órdenes de aprehensión contra el ex gobernador de Veracruz.

Las causas que se han suspendido en contra de Javier Duarte son abuso de autoridad, peculado, incumplimiento del deber legal y coalición. Las dos órdenes de aprehensión suspendidas fueron originalmente lanzadas por un juez de Xalapa y eran las que promovió el actual gobernador de Veracruz, Yunes.

A cambio de esta suspensión, el ex gobernador apenas deberá pagar una multa de seis mil pesos. Ahora bien, las acusaciones por crimen organizado y lavado de dinero siguen en pie y será juzgado por ellas. (Vía: El Universal)

 

 

Al salir de su celda en el penal de Matamoros, en Guatemala, Javier Duarte hizo un comentario que, en buena medida, ha resumido su situación jurídica hasta de ayer a hoy: “¡Que empiece el show: cámara, acción!”

Duarte iba camino a ser entregado a las autoridades mexicanas para su extradición, y varios periodistas se dieron cuenta de que la sonrisa que lo había acompañado en cada aparición pública desde que fuera arrestado desapareció, ni los chistes ni nada. Sin embargo, a medio día de ayer comenzó a circular el video en el que se le escucha claramente diciendo lo que todos sospechamos: esto no es más que un espectáculo (no, al menos, hasta que junto con él caigan todos los que tengan que caer). (Vía: Excélsior)

Y es que, en buena medida, su llegada al país fue un circo completo: desde transmisiones en vivo para ver una camioneta a lo lejos (una de un convoy de varias, como cuando era gobernador), interpretaciones y suposiciones de qué podría ocurrir con Duarte de Ochoa una vez que encare al proceso penal mexicano…

En un país donde el principal organismo anticorrupción sigue sin fiscal, sin operadores e, incluso, sin oficinas, que la Procuraduría General de la República (PGR) sea la encargada de acusarlo termina convirtiendo todo el avatar en una mala broma.

Y es que no han pasado ni 24 de su llegada y ya comienza a haber problemas con su caso: de los 438 millones de pesos que se le acusaba de haber lavado, la PGR sólo pudo explicar 38.5; a preguntas expresas tanto del juez como de la defensa (los abogados defensores tienen derecho a preguntar a la parte acusadora para construir su estrategia legal), los fiscales cayeron en dudas, contradicciones y “es de que no se lo manejo”. (Vía: Animal Político)

El sábado está agendado que será la audiencia en la que, formalmente, comenzará el juicio contra el exgobernador de Veracruz, y entonces la PGR tendrá la oportunidad de no volver a meter la pata. Eso, claro está, si es que hay forma de hacer que la saque de donde la metió.

Tras la captura de Duarte, a mediados de abril de este año, y la fotografía de su sonrisa aterradora, Diego Fonseca escribió para el New York Times algo que, tres meses después, sigue vigente:

“Los ciudadanos han comenzado a organizarse y a hallar mejores mecanismos de protesta, pero, sin la aplicación efectiva de la ley o ejemplos inspiradores de sus dirigentes, prima la idea de que el poderoso que es investigado entra al tribunal por una puerta y sale por la otra. Como si no hubiera gestión pública, se saquea los cofres comunes y se viola al débil en beneficio propio.” (Vía: NYT)