Alcalde finge ser indigente para demostrar insensibilidad de empleados

Ante las quejas de la ciudadanía sobre el mal trato de los empleados, el alcalde decidió comprobarlo con esta idea
Alcalde de Chihuahua se viste de indigente y da lección a empleados. Imagen: Especial

Con la finalidad de comprobar el mal trato que denunciaban los ciudadanos, el alcalde de Cuauhtémoc, Chihuahua, Carlos Tena, se disfrazó de indigente y dio lección a empleados.

El alcalde de la entidad decidió disfrazarse así para ver si era cierto que los empleados de la dependencia trataban mal a la gente y para su sorpresa, pudo comprobar que así es.

Portando gafas, en silla de ruedas, con una cobija en las piernas y con una sudadera, el alcalde, pidió a sus empleados ayuda para solicitar una despensa, pero fue recibido con indiferencia.

Fingiendo que era indigente y discapacitado, se dirigió a la Dirección de Desarrollo Social en donde fue ignorado y discriminado. El edil se enojó, se levantó de la silla y propinó tremendo regaño a los empleados.

Les recalcó su falta de atención, que no le ofrecieron ni agua, además de reclamarles su trato discriminatorio.

Carlos Tena, alcalde de Cuauhtémoc, Chihuahua, se disfraza de indigente para dar lección a empleados. Imagen: Especial

Al ser tratado de esta manera por sus propios empleados y comprobar que la gente no mentía, Carlos Tena “le leyó la cartilla” a sus trabajadores y advirtió sobre su mala actitud, por lo que sentenció que de ahora en adelante tomará medidas drásticas con ellos.

“El propósito de esta caracterización fue mostrar la realidad que viven los ciudadanos a diario, la indiferencia y desatención por parte de los servidores públicos, dijo el alcalde.

Después de haberle llamado la atención a los servidores públicos, Tena advirtió a sus empleados que deben “tratar bien a la gente” o de lo contrario, deberán atenerse a las consecuencias de sus actos.

En entrevista con W Radio, Carlos Tena dijo que su idea surgió de ver cómo en las oficinas gubernamentales siempre queda gente de otras administraciones que conservan sus malas actitudes y ante la duda de no saber si sus servidores públicos o la gente tenía la razón, decidió hacer este experimento.

También dijo que sus empleados respondieron de mala gana a su solicitud de “una despensa porque no tenía dinero y estaba necesitado” con un “aquí no se dan las despensas” de manera grosera.

Destacó que ninguno de los 60 empleados de la instancia lo ayudó, salvo una mujer que le dijo “yo le traigo su despensa”. Resaltó que incluso el oficial de seguridad le ayudó de mala gana con su silla de ruedas.

El alcalde señaló que unas de sus empleadas le solicitaron salirse de las instalaciones, por lo que ya no aguantó y se deshizo del disfraz para regañarles.

Cuauhtémoc, Chihuahua. Imagen: Especial

Una vez advertidos sobre el mal trato, la falta de atención, empatía e indiferencia que vio en ellos, les dijo “aquí se gobierna con el corazón, no con el bolsillo, a ustedes no les importa cómo tratar a la gente”.

Yo no imagino lo que siente una persona cuando la maltratan, que debe salirse a la plaza de aquí afuera a llorar de la impotencia, sentenció Carlos Tena en entrevista.

Finalmente, se dijo indignado pero señaló que este plan lo hizo para demostrar que “ellos son empleados de la ciudadanía” y que nadie merece ser maltratado, menos la población más humilde, por lo que exhibir a sus propios trabajadores es un mensaje claro de que “ahora en cada persona que atienda, van a ver su cara”.

¿Fue la medida una buena manera de enseñarle a los propios servidores públicos que la discriminación no tiene cabida y que, ellos están al servicio de la ciudadanía, más no al revés?