A mediados de septiembre, la Cámara de Diputados aprobó por una inmensa mayoría modificaciones al artículo 72 de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos: esos cambios eliminaban las pensiones de los ex presidentes y ponían un límite a lo que un funcionario público podía ganar. Ahora, mes y medio después, es oficial: los expresidentes ya no van a tener pensión.
Cámara de diputados aprueba ley que pone un tope al salario de funcionarios públicos
A través de su cuenta de Twitter, Martí Batres publicó una fotografía: un documento a través del cuál él, como presidente del Senado solicitaba a la Secretaría de Gobernación que se publicara en el Diario Oficial de la Federación la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos.
Con ello, por fin se hizo oficial. Ya no hay vuelta atrás y no hay forma de que el presidente ejerza su derecho de veto: Ni Peña Nieto ni Echeverría van a tener pensión por expresidentes.
En cumplimiento de la atribución que me confiere el inciso b) del artículo 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, una vez cumplidos los plazos, he ordenado la publicación de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos en el Diario Oficial. pic.twitter.com/h1JSzf1fND
— Martí Batres (@martibatres) October 31, 2018
Las mismas preguntas que hacíamos cuando se aprobó la Ley en San Lázaro permanecen en la versión aprobada por el Senado: no queda claro si el Estado mexicano seguirá pagando todas las prestaciones que gozan los ex presidentes y que suman mucho más que la casi simbólica pensión de los ex presidentes.
¿El Estado tiene la obligación de pagar un ejército personal para la seguridad de los expresidentes?
¿Seguiremos pagando millón de pesos mensuales que nos cuesta a todos los mexicanos los 44 efectivos del ejército, 22 de la marina y 23 ‘empleados administrativos’ que están a su cargo y de su familia?; ¿y los gastos millonarios del expresidente Echeverría (que sí, sigue vivo)? No hay respuesta.
