Abusos y violaciones de DDHH por autoridades contra migrantes en Sonora y Sinaloa

Conforme el éxodo centroamericano se acerca a la frontera con Estados Unidos, su situación se vuelve más y más precaria. No sólo se dispersó el grueso del contingente, sino que las mismas autoridades locales se han mostrado hostiles, lo que ha dado pie a que las autoridades federales hagan lo que habían buscado hacer desde hace casi un mes: comenzar a detener y deportar a sus miembros.

Periodistas que han seguido el avance del éxodo desde su entrada a México el 19 de octubre, denunciaron un operativo conjunto (e ilegal) contra un camión que llevaba a 70 migrantes hacia la frontera con Estados Unidos.

Sin justificación (pues el gobierno federal ya había garantizado su salvoconducto a la frontera desde el 20 de octubre) y en la madrugada, agentes del Instituto Nacional de Migración detuvieron solo a uno de varios camiones que se dirigían al norte y apenas salían de Hermosillo.

Xenofobia y racismo: la reacción de mexicanos en redes ante la caravana migrante

Los migrantes fueron puestos en “perreras” del INM: camionetas con mallas metálicas protegiendo todas las ventanas para evitar el escape de los detenidos pero no les retiraron sus pertenencias, por lo que pudieron mantenerse en contacto con periodistas y las ONGs que han apoyado su camino.

Ellos lograron informar a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de esta detención arbitraria, mientras otros 60 migrantes, asustados, regresaron a Hermosillo en espera de una resolución.

Mientras, en la otra ruta que tomó el Éxodo, por Nayarit y Sinaloa, 200 migrantes fueron abandonados en la caseta El Mármol, en la autopista Culiacán-Mazatlán, en Sinaloa.

Sin acompañamiento de ninguna organización de Derechos Humanos, sin información de dónde están y en la madrugada, niños, mujeres y hombres fueron abandonados por los camiones que fueron otorgados por el mismo gobierno de Jalisco para trasladarlos a Tijuana.

Conforme el Éxodo llega a Tijuana, las mismas autoridades locales han sido hostiles, sin hablar del incremento de ataques xenófobos (o amenazas de tales), como los que se han estado registrando en la ciudad fronteriza, conocida otrora por su apertura.

Por: Redacción PA.