UICN: Deforestación en Amazonia colombiana es peor que la de Brasil en los últimos 20 años

El investigador Claudio Maretti, expresó la necesidad de encontrar soluciones sustentables para evitar el impacto ambiental en esta zona
(Imagen: Flickr)

El vicepresidente de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN), Claudio Maretti, alertó que la evolución de la deforestación en los últimos 20 años de la Amazonia colombiana es peor que la de Brasil.

Maretti lanzó la advertencia este lunes durante una entrevista con el Centro Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para América Latina y el Caribe. En dicha entrevista fue enfático: “estamos dejando morir a la Amazonia”.

Al ser cuestionado por las estrategias seguidas por los gobiernos para contrarrestar el impacto ambiental, Maretti manifestó que durante las últimas décadas ha habido un incremento en la ocupación de las tierras de la Amazonia. Esto se debe al bajo costo de la tierra y al aumento de la población.

También mencionó que actualmente resulta más barato deforestar ilegalmente que realizar los trámites legales para la producción. De ahí la necesidad de mejorar las condiciones y vigilancia de los ecosistemas para limitar el crecimiento agrícola.

“Por esta razón, las áreas protegidas, los territorios indígenas y los territorios naturales reconocidos constituyen una regulación para reducir la ampliación de la frontera agrícola. Por medio de la bioeconomía y el uso sostenible de la tierra tenemos que alimentar a la gente para mover la economía del bosque, de los ríos, de la Amazonia y de otros ecosistemas que queremos conservar”, señaló.

Soluciones basadas en la bioeconomía, una de las soluciones

El investigador alertó que la evolución de deforestación de la Amazonia colombiana es peor que la de Brasil en los últimos 20 años.

“Ahora, tenemos que saber que Colombia tiene una evolución de la deforestación de su Amazonia peor que la de Brasil en los últimos 20 años. La mayoría de países tiene entre el 80 y 90% de la Amazonia no talada y hay un 10 o 20% de su territorio ya degradado”, desatacó.

“Por eso debemos encontrar soluciones económicamente viables y socialmente adecuadas para mantener la ecología sin ampliar la frontera agrícola”, recomendó.

De acuerdo con los datos oficiales, la deforestación en Brasil en 2019 se disparó un 85 %, hasta los 9.165 kilómetros cuadrados, su mayor nivel desde 2016. Por fortuna, este año disminuyó a los 6.099 kilómetros cuadrados.

Con información de Debate
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