Brasil suspende protección del Amazonas ante tala ilegal

La decisión fue tomada ante el bloqueo de ciertos fondos para esta área

La tala ilegal en el Amazonas ya no tendrá freno. El Ministerio de Medio Ambiente de Brasil informó el viernes que, debido a la falta de fondos, todas las operaciones para prevenir la tala ilegal del bosque tropical se detendrá a partir del lunes 31 de agosto.

De acuerdo con medios, la decisión se toma pese al aumento de la deforestación y las duramente criticadas políticas ambientales del gobierno de Jair Bolsonaro. Tanto ambientalistas como inversores internacionales están entre los que han expresado un rechazo a estas políticas y, muchos de ellos, han amenazado con retirarse del país si el gobierno no mejora la protección del Amazonas.

El Ministerio de Medio Ambiente explicó que la medida fue tomada ante la decisión de la Secretaría de Presupuesto Federal de Brasil de bloquear ciertos fondos. Estos originalmente fueron asignados a un fiscalizador ambiental y a un servicio de parques.

También te recomendamos: Se disparan nuevamente los incendios en el Amazonas

La decisión de la secretaría se origina en la oficina del jefe de gabinete del presidente Bolsonaro.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) explica que la selva del Amazonas concentra el 10% de todas las especies conocidas en el planeta, de las cuales 75% son endémicas.

El WWF señala que las amenazas que enfrenta el amazonas actualmente a un desarrollo económico insostenible que ya ha acabado con el 20% del paisaje bioclimático. Este seguirá empeorando si no se toman medidas al respecto.

“El Amazonas sufre la mayor deforestación en el mundo e intervenciones son necesarias de manera urgente para prevenir un desastre ecológico masivo irreversible”, apunta WWF.

El fondo señala a Brasil como responsable de la mitad de la deforestación de la selva, pero en Bolivia y Perú la situación también ha escalado. En Bolivia, principalmente ha incrementado la destrucción de este bosque debido al aumento de rancherías para ganado y plantaciones de soya. Pero los tres países exacerban la situación con plantas hidroeléctricas y la integración de transportes y la industria energética.

Con información de Aristegui Noticias

Publicidad