Talamontes están acabando con bosque Izta-Popo

Debido a la tala ilegal, se pierden cerca de 5 mil hectáreas boscosas en dicha zona
Tala ilegal está acabando con zona boscosa de Izta-popo. Imagen: Especial

La zona boscosa Izta-popo está en peligro debido a la tala excesiva e ilegal que se presenta en el lugar. Habitantes de dicha zona denunciaron que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) asegura que no hay delito que perseguir.

Pobladores de la entidad San Rafael Ixtapalucan comentaron que llevan más de diez años demandando la tala clandestina de dicha zona y que incluso han alertado a la Profepa de estos casos, pero sólo reciben negativas.

De acuerdo con información de El Sol de Puebla, el pasado mayo, se registró un hecho ilícito en los terrenos de la comunidad de Santa Rita Tlahuapan, donde se corroboró que sí existe una parte del cerro que está talada.

Tala ilegal de zona Izta-popo es ignorada por la Profepa. Imagen: Especial

Ello estuvo acompañado de imágenes satelitales que mostraron el área de cortes indiscriminados que se hicieron entre el mes de mayo y junio del presente año.

Los mismos habitantes de la demarcación han externado su preocupación acerca de la cantidad de árboles que han sido derrumbados, alguno de ellos de más de 40 metros de altura.

Incluso algunos de los pobladores dijeron que en la zona talada sólo se aprecia un árbol, mismo que no cortaron porque no les servía a los taladores por estar chueco y pequeño.

“Está torcido, está pequeño, no les interesó derrumbarlo”, declararon en entrevista al Sol de Puebla.

Destacaron que los taladores no cortan los pinos marcados por las autoridades, pues estas, a modo de contubernio, sólo pintan los que no están derechos, no son altos o no sirven a los taladores.

Zona de Izta-popo en riesgo por tala ilegal. Imagen: Especial

“Debido a que sus troncos no están derechos, y como no les son útiles, los dejan, aseguran los pobladores.

Esta situación alarmante sobre el estado de los bosques repunta luego de que en 2017 la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y la Profepa, junto con Nestlé, hicieran un convenio para la conservación y restauración forestal en mil 665 hectáreas de la región del Izta-Popo en Puebla.

Dicha colaboración presumía 6.9 millones de pesos como inversión, de los que la Conafor aportó el 33% mientras que la empresa destinó el 67% restante.

Este proyecto en conjunto supondría un beneficio para el ejido San Rafael Ixtapalucan y Santa Cruz Otlatla, ubicados en Tlahuapan. 

Sin embargo, pobladores de dichos ejidos son los que están denunciando que la zona de Izta-popo está siendo deforestada de manera brutal sin que las autoridades pertinentes hagan algo al respecto.

Dentro de las actividades que pretende implementar esta colaboración están:

  • Obras de restauración
  • Reforestación, prevención y combate de incendios forestales
  • Vigilancia comunitaria, monitoreo de plagas y enfermedades forestales

Todo, con la finalidad de que procurar la conservación de los recursos forestales en Puebla, mismos que contribuyen a la captura y recarga de los mantos acuíferos.

A pesar de ello, ¿qué es lo que hay que hacer en realidad para que la tala ilegal se tipifique como delito y pase de las carpetas del olvido a una legislación verdadera?

Porque sí, el mercado de tala ilegal de madera deja ganancias a los talamontes de 10,000 a 15,000 millones de dólares a nivel global. (Vía: El Economista)

Y porque, una pena de 9 años de prisión y de 300 a 3,000 días de multa no es compensación suficiente para la pérdida de cinco mil hectáreas de bosque al año, que supone la desaparición de la zona Izta-popo en 20 años o menos. (Vía: Intolerancia)

¿Hasta cuándo cobrará importancia genuina la naturaleza por encima de los intereses económicos de miles que la destruyen sin temor a las consecuencias que derivan de ello?