Mejores canciones 2018 Rosalía Malamente Música

Imagen: Especial

Los años suelen vivirse como un episodio político pero suelen recordarse por medio de su soundtrack, las canciones que nos acompañan a lo largo de los meses y los días. Como cada año, traemos para ustedes la selección con las mejores canciones del año; un repaso que abarca todos los géneros y todas las propuestas.

27: Triángulo de Amor Bizarro, “Les llevaré mi cruz”

Sin desgastar la fórmula que les trajo reconocimiento, el grupo español lanzó el afortunado single “Les llevaré mi cruz”, donde s e abordan consignas feministas desde un relato medieval.

26: Janelle Monáe, “Make Me Feel”

Janelle Monáe había trazado su carrera alrededor de una distopía que atraviesa todos sus discos, ahora en Dirty Computer optó por una alegoría menos futurista pero más concentrada donde aquellos que no encajan son considerados errores del sistemas, computadoras sucias. Lanzar como single insignia “Make Me Feel” fue una jugada acertada pues ofrece discretamente los pormenores distópicos de Dirty Computer sin revelar la trama. Espléndido trailer sin spoilers.

25: Behemoth, “Ecclesia Diabolica Catholica”

El esperado regreso del grupo polaco cumplió con las expectativas tras su muy celebrado The Satanist. Entre los muchos temas que nos encantaron de I Loved You at Your Darkness, están estos 4 minutos y medio de riffs blasfemos.

24: Poppy, “Am I a Girl?”

El proyecto de Poppy es una adaptación del jpop al ámbito anglosajón donde pueden coincidir en un mismo tema momentos dulces de ánime con detalles de numetal. Am I a Girl? es un disco extravagante de enorme plasticidad.

23: King Princess, “Pussy Is God”

La balada de amor lésbico más tierna y seductora del año (con perdón de The Internet).

22: Weezer, “Africa”

Es un meme, es un chiste y es, por mucho, el éxito más grande que haya publicado Weezer en la década. La banda californiana regresó a los top ten gracias a esta propuesta de una chica hecha vía Twitter; como resultado, tenemos un tema a la altura de la cómica grandilocuencia de Rivers Cuomo.

21: Grimes, “We Appreciate Power”

La punketa fan de Mariah Carey que descubrió los sintes antes que las guitarras regresa con un tema numetal que bien podría ser el opening de una serie de ánime, mientras propone en su letra una distopía plástica y biónica.

20: twenty one pilots, “My Blood”

Auqnue acaso sea su disco menos hypeado, Trench es el disco del duo norteamericano más celebrado por la crítica. Nosotros nos quedamos sin dudarlo con este funk blanco que combina rimas con líneas de bajo que nos recuerdan un poco al Tame Impala más motivado de Currents.

19: Parquet Courts, “Almost Had to Start a Fight” 

Wide Awake! fue uno de los álbumes indie más celebrado del año, por estupendas razones: ahora mismo, Parquet Courts es una de las mejores bandas que aún hace rock sencillo de alcances mayores. Una digna embajada del lo-fi los noventa en el 2018.

18: Ariana Grande, “God is a Woman”

Entre prístinos arpegios y beats directos, Ariana Grande hizo un digno himno capaz de ser al mismo tiempo una declaración de principios y crónica de un encuentro romántico.

17: J Balvin y Rosalía, “Brillo”

Como dicen los que saben, el reguetón es el género que esta generación vio crecer, evolucionar y posicionarse. Con Vibras, Balvin consiguió el aprecio incluso de los desentendidos del género y abrió  múltiples caminos para los artistas que vienen en este género, con versos dignos de enmarcarse, como en esta colaboración.

16: Car Seat Headrest, “Beach Life-In-Death”

La banda que nos enseño que el rock aún tenía propuestas dignas a estas alturas del siglo XXI, lanzó este año Twin Fantasy, una odisea postpunk capaz de rendir homenaje al Daydream Nation de Sonic Youth sin quedar como una penosa parodia. Los 13 minutos de “Beach Life-In-Death” tiene la virtud de ser épicos sin ser pretenciosos.

15: Courtney Barnett, “Nameless Faceless”

Barnett toca la guitarra con el corazón en la mano y escribe sus letras con el estómago en la boca. En “Nameless Faceless” expone feminismo de lo urgente al mismo tiempo que responde a un troll ardido. Digna heredera de los grupos noventeros que son el norte de su proyecto. En este momento de su carrera se encuentra a un himno de estadio de ocupar el puesto generacional que en décadas anteriores habrían ocupado los Pixies.

14: Superorganism, “Everybody Wants to Be Famous”

Con sampleos cómicos e inesperados que podrían haber utilizado los Beastie Boys y creado The Avalanches, Superorganism lanzó un disco homónimo tan jovial como excéntrico, capaz de congregar letras sobre la frivolidad con videos vaporwave.

13: Father John Misty, “Please Don’t Die”

Tras publicar su obra maestra, Pure Comedy, Father John Misty regresó con un álbum más íntimo donde aborda su lucha con la depresión y continua con el examen de sus preocupaciones religiosas. “Please Don’t Die”, tema chacaleado al mejor Neil Young, brilla como la mejor presentación posible para el discreto y doloroso God’s Favorite Costumer. 

12: MGMT, “Me and Michael”

Por poco más de un lustro, MGMT fue esa banda renegada que optó por una senda experimental antes que ceder a la tentación comercial de repetir la fórmula detrás de sus éxitos iniciales incluidos en Oracular Spectacular. A poco más de diez años de su debut, Little Dark Age se sintió como un retorno fresco y rejuvenecedor.

11: Kids See Ghosts, “Reborn”

Aunque el último disco solitario de Kanye West haya sido una decepción, se agenció varias reseñas de 5 estrellas con esta formidable colaboración con Kid Cudi.

10: Kendrick Lamar y SZA, “All the Stars”

Durante buena parte de la década, los singles desprendidos de bandas sonoras eran más un compromiso comercial que una oportunidad creativa. Primero a finales del año pasado Sufjan Stevens entregó la conmovedora “Mystery of Love” para el soundtrack de Call Me By Your Name, meses más tarde Lamar y SZA lograron que el tema compuesto para Black Panther brillara con luz propia.

9: Death Grips, “Black Paint”

Para nadie es secreto que Death Grips es una de las propuestas más extravagantes y vanguardistas del ámbito musical actual. El lanzamiento de “Black Paint” fue llamativo por estar influido por muchas de las imposturas del rock tradicional con las que el grupo experimental rompió en sus primeros discos; como resultado tenemos una salsa de noise, rimas guturales y riffs bluseros con un título homenaje a los Rolling Stones.

8: Sophie, “Faceshopping”

Oil of Every Pearl’s Un-Insides, disco debut de Sophie, exponía los temas trans como una profecía cumplida de la ciencia ficción. “Faceshopping”, por medio de agresivos sintentizadores, bien podría ser una adaptación del Philip K. Dick más sincero y crítico.

7: Ghost, “Dance Macabre”

Prequelle, álbum conceptual que contaba la historia de un romance roto en los tiempos de la peste medieval, tiene como joya “Dance Macabre”, tema sexy y desolador, donde un riff de certificación ochentera sirve de base para contar un historia de amor auspiciada por un juez que a todos iguala: la muerte.

6: Daughters, “Satan in the Wait”

Un caso paradigmático del metal que ya no suena a metal es Daughters, quienes refinaron su estilo mathcore hasta convertirlo en un rock industrial que compite con el Neurosis más destilado. You Won’t Get What You Want es un disco oscuro e inhóspito, donde las emociones más incómodas se exhiben con una crudeza desbordada.

5: Haru Nemuri, “Sekaiwotorikaeshiteokure”

Probablemente ningún debut internacional tuvo el impacto y la profundidad del de Haru Nemuri, japonesa que combina el hip hop, los sintetizadores y el rock con una soltura inaudita, como si nadie más lo hubiera intentado antes. Sus letras sobre los sinsabores de la juventud son francas y sus riffs exhiben un ingenio meditado.

4: Childish Gambino, “This is America”

Más allá de que los gringos siempre creen que cantar sus problemas es equivalente a cantar los problemas del mundo, lo cierto es que Gambino aprovecho la exactitud del panorama político para lanzar un tema que expone los conflictos de Estados Unidos con astucia pop.

3: Idles, “Danny Nedelko”

En Reino Unido el punk sigue hirviendo en las cabezas de los descontentos; la sorpresa, acaso, es que aún se toque con furia. Con Joy as an Act of Resistance, Idles puso sobre la mesa una versión del punk apta para nuestros días, donde se parodian los clichés de la izquierda en el globo y se señalan las carencias de la derecha nacionalista. “Danny Nedelko” no solo es una afortunada reunión de citas de Star Wars, Interpol y Pavement; también es un aguerrido himno sobre la inmigración y la concordia.

2: Deafheaven, “Canary Yellow”

Hace poco más de 20 años, el Mellon Collie de los Smashing Pumpkins sobresalió como una afortunada conjunción de oscuros riffs y rasgueos de ternura infinita. Su melancolía distorsionada revivió en Ordinary Corrupt Human Love, última apuesta del grupo californiano Deafheaven por renovar el metal por medio de una insólita mezcla de blackmetal con shoegaze y postrock. “Canary Yellow” empieza de forma suave y prístina y con el paso de los minutos deriva en una furiosa oda: lo que Billy Corgan logró en un disco doble, Deafheaven lo consiguió en una sola canción. Los tres minutos finales de “Canary Yellow” están entre los puntos más altos del rock en esta década.

1: Rosalía, “Malamente”

Las mayores alegrías suelen ser inesperadas. Lo digo porque nadie hubiera esperado una unión tan exacta de ritmos distantes como el flamenco y el trap con resultados así de vanguardistas. Rosalía consiguió una franca e insospechada revolución a lo largo de 11 temas, haciendo una lectura modernizadora de un libro medieval. Los riesgos y los logros que consiguió la española con El mal querer son notorios desde el tema que abre su álbum, “Malamente”, acompañada de una propuesta visual exuberante. Más allá del reguetón que ha campeado sin rivales en esta década, no habíamos visto en mucho tiempo una renovación de este talante al interior de la música hecha en nuestro idioma.