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Protestas en Líbano comenzaron por impuesto en llamadas de Whatsapp

Ante reformas económicas, como impuestos en llamadas de Whatsapp, se desatan protestas en Líbano
Protestas en Líbano por reformas económicas

Líbano lleva aproximadamente una semana en protestas constantes. Éstas se detonaron a partir de un cargo extra en las llamadas de Whatsapp, pues se anunció un impuesto equivalente a 115 pesos mensuales en esta herramienta. A partir de este anuncio, cientos de ciudadanos tomaron las calles de Beirut para mostrar su inconformidad con las reformas económicas.

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Aunque el impuesto sobre Whatsapp fue la gota que derramó el vaso, es sólo uno de los tantos problemas estructurales del país. Económicamente tienen una de las mayores deudas del mundo, que en 2018 correspondía al 140% de su PIB. Además, el sistema político reparte los puestos políticos más altos a partir de la religión del sustentante, lo que posibilita una desigualdad entre los ciudadanos.

Durante las protestas, los manifestantes han exigido la renuncia de varios políticos. Algunos ministros han acatado, pero la mayoría se niega. El primer ministro de Líbano, Saad Hariri, ha decidido recortar en 50% los sueldos de los cargos más altos del gobierno y suprimir algunos organismos como el Ministerio de Información. (Vía: El País)

Al inicio de las protestas, el anuncio de impuesto en las llamadas de Whatsapp fue retirado. Sin embargo, esto no ha logrado detener las manifestaciones que, a su vez, tienen un tono pacífico y hasta festivo. Tanto universidades como oficinas, negocios y fábricas se han visto paralizados durante estos días. Líbano, que por años ha sido considerado un oasis entre los conflictos de Medio Oriente, ha sido desestabilizado a partir de las manifestaciones. (Vía: BBC)

Sin embargo, pese a las afirmaciones de Hariri, ciudadanos siguen reticentes. En una entrevista ofrecida en France 24, un manifestante afirmó que están “acostumbrados a las promesas de Hariri. Antes de las elecciones prometió 900.000 empleos, todos prometieron reformas y luchar contra la corrupción. Y aquí estamos un año y medio después, qué mentira. Dicen cambiar pero son los mismos corruptos“.

Los manifestantes afirman que la infraestructura del país no ha sido renovada desde 1990, cuando terminó la guerra civil. Por lo que diario sufren cortes de agua y electricidad. El nuevo impuesto de Whatsapp significaría un nuevo gasto en un servicio no subsidiado por el gobierno. Los protestantes no parecen detenerse ante las promesas de Hariri, ¿qué logrará aplacar su descontento?