Arzobispo australiano prefiere ir a cárcel que delatar a pederastas

Peter Comensoli afirmó que preferiría ir a la cárcel antes de romper el sello confesional
Arzobispo de Melbourne prefiere cárcel a delatar a pederastas

El arzobispo australiano Peter Comensoli admitió en una entrevista de radio que preferiría ir a la cárcel antes que delatar a los pederastas que pasen por su confesionario. La declaración se dio después de que Australia pasara una ley obligando a los sacerdotes a reportar abusos sexuales.

El miércoles 14 de agosto, el gobierno australiano aprobó una ley que obliga a sacerdotes reportar cualquier indicio de abuso sexual hacia menores. La ley original implicaba a maestros, policías, enfermeras, consejeros de escuelas y trabajadores sociales; pero la modificación del miércoles incluye también al clero.

Esto quiere decir que los sacerdotes deberán reportar el abuso sexual, aun cuando sea mencionado en una confesión. Las leyes australianas obligan a los religiosos a romper el sello confesional, lo que les podría causar la excomulgación de la Iglesia.

La activista anti-abuso Chrissie Foster, cuyas dos hijas fueron violadas por un sacerdote mientras cursaban la escuela primaria, comentó que este día era histórico. Mencionó también la historia del sacerdote Michael McArdle quien afirmó haber confesado a cerca de treinta de sus compañeros que abusaba a niños, durante más de 25 años.

“En lugar de que él abuse durante 25 años, ahora tendrá que ser reportado en su primera confesión y no se le permitirán otras 1,500 confesiones después de eso”. (Vía: ABC)

A partir de esta ley, la Iglesia podría empezar a hacerse cargo del inmenso daño que le ha causado a cientos de niños y niñas alrededor del mundo. Sin embargo, el año pasado, la Iglesia Católica rechazó formalmente tener que estar sujeta a esta ley australiana.

Peter Comensoli, arzobispo de Melbourne. (Imagen: BBC)

Peter Comensoli, arzobispo de Melbourne, declaró que preferiría servir tres años de cárcel antes de romper el sello confesional. (Vía: The Guardian)

Durante una entrevista radiofónica, el arzobispo dijo que impulsaría a los feligreses que admitan haber cometido abuso sexual a entregarse a la policía, pero que no los delataría él mismo.

Peter Comensoli colocará las reglas religiosas sobre las legales, imponiendo las tradiciones del clero ante el bienestar de los niños. Que el arzobispo prefiera servir tres años de cárcel antes de delatar un caso de abuso sexual demuestra la gran brecha entre las tradiciones clericales y las leyes, ¿algún día se cerrará?