Namibia trollea de vuelta a Trump con un video que se ha hecho viral

Después de que Donald Trump calificara a las naciones africanas como “países de mierda” muchos se volcaron a criticarlo de la misma manera, siguiendo el juego que siempre ha jugado su administración que basa su poder de convocatoria y popularidad en el enfretamiento con palabras llenas de descalificaciones incomprobables (como si estuviéramos en la secundaria, pues).

Por supuesto que la indignación fue grande, pero esos “países de mierda”, antes de regresar el ataque, prefirieron tomarlo a su favor. Una compañía que organiza visitas a safaris en Namibia, con las ganas de regresarle el golpe pero sin mancharse las manos, hizo un video en el que consiguió a la persona con la voz más odiosa para representar con demasiada fidelidad la voz de Donald Trump.

En éste, Namibia se acepta como un verdadero país de mierda. Uno en el que hay elefantes que producen una cantidad impresionante de excremento, para ser considerados como tal. También, es un país que tiene el desierto más antiguo del mundo y en el que se han restituido grandes extenciones de tierra para que sus animales de mierda anden libremente sin temores de un zoológico.

También tienen un lago subterráneo que, según ello, tiene verdaderamente forma de shit hole, que fue el calificativo que utilizó Trump para referirse a África, Haití, El Salvador y los que se le sumen en su pretención racista. Por supuesto que tomar el discurso de odio de alguien y revertirlo a favor de la víctima es una estrategia que debería ser emulada en muchos casos.

Ha sucedido en las comunidades negras, que se llaman a sí mismo niggas y sólo entre ellos pueden decirse así, porque son sus familias y ellos mismos quienes han sufrido la violencia que de ello emana; también la comunidad LGBT+ lo ha hecho con los calificativos que se les adjudican a quienes tienen una identidad sexual diferente al ‘canon’ impuesto.

La apuesta de Namibia deja muy en claro que las palabras de Donald Trump no deben ser ignoradas. No porque tenga razón, sino porque no debe ser permisible que bajo un discurso de odio se genere rechazo hacia naciones y comunidades enteras que son rebajadas por el simple hecho de no ser como Trump y sus seguidores quieren.

Con información de: El Mundo

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