Hillary Clinton: candidata demócrata a la presidencia de EEUU

Hillary Clinton se ha convertido en la contendiente por el Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos.

Hillary Clinton se ha convertido en la contendiente por el Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos tras alcanzar el número de superdelegados requeridos. Es la primera mujer en la historia del país que llega a este punto de la contienda. Ahora, la demócrata se enfrentará a su rival republicano, Donald Trump.

Desde el lunes, el recuento de delegados ya le daba el número necesario para obtener la nominación. Sin embargo, la demócrata decidió esperar hasta que se dieran los resultados de las primarias en Nueva Jersey y California para que su victoria luciera mucho más contundente.

En el camino ha quedado Bernie Sanders, candidato independiente que buscaba la nominación dentro del Partido Demócrata. El senador de Vermont financiaba su campaña únicamente con  las donaciones de sus simpatizantes. A pesar de la derrota, su campaña no puede quedar en el olvido porque ha sentado un precedente histórico en la forma de hacer política en un país donde los candidatos presidenciales suelen hacer alianzas con grandes empresarios y magnates para financiar sus campañas, lo que suele comprometer sus políticas y pasos a seguir de quedar electos.

Además, Sanders es uno de los pocos políticos estadounidenses que claramente se inclinaba hacia políticas sociales que podrían haber cambiado la balanza de la desigualdad en Estados Unidos.

Bernie Sanders

Hillary Clinton llega a la candidatura demócrata tras una carrera como senadora y secretaria de Estado, además de haber sido primera dama cuando su esposo, Bill Clinton, fue presidente en dos periodos (de 1993 a 1997 y de 1997 a 2001). Así, acumula más de 40 años de experiencia política.

Muchos se preguntan si la fuerza de la candidata será suficiente para hacerle frente a Donald Trump, así como si las propuestas de la demócrata realmente son tan distintas de las del magnate, sobre todo en el plano económico y de política exterior.

Algunas de las propuestas de la ex senadora son que las universidades no tengan colegiatura, pero sí un impuesto, prohibir buena parte de las armas, expandir el Obamacare (pero no crear un sistema universal de salud como proponía Sanders), continuar con los programas para detener las deportaciones y darles a los indocumentados un camino hacia la regularización legal, hacer el aborto y el matrimonio del mismo sexo legales; además, apoya las intervenciones militares, siempre y cuando sean aéreas y no terrestres, así como el Tratado Trans Pacífico con algunas enmiendas.

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