Grupos evangélicos insisten en reunirse a pesar de pandemia de Covid-19

Grupos religiosos de América Latina y Estados Unidos se niegan a respetar las medidas sanitarias por Covid-19; a algunos pastores evangélicos ya les costó la vida.
(Imagen: Plumas Atómicas)

En Chile, Perú, Colombia, Estados Unidos y Brasil, pastores evangélicos fomentan las reuniones presenciales pese a la pandemia de coronavirus. A muchos, esta insistencia les ha costado la vida.

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La pandemia del coronavirus que provoca la enfermedad del Covid-19 le ha quitado la vida a más de 4.18 millones de personas en todo el mundo y está en plena expansión en América Latina. Sin embargo, diversos grupos evangélicos se niegan a reconocer la importancia del distanciamiento social para prevenir los contagios. Estos fomentan las reuniones religiosas pese a que muchos pastores han enfermado y muerto a causa de la misma.

En Brasil, país que ya suma más de 280 mil muertos, los grupos evangélicos han minimizado la tragedia con la venia de Jair Bolsonaro. El presidente llamó “gripita” al padecimiento y ya está haciendo planes, igual que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para regresar a la normalidad y reactivar la economía.

Estos actos del presidente brasileño han sido aplaudidos por líderes evangélicos de la Iglesia Universal del Reino de Dios y la Iglesia Asamblea de Dios Victoria en Cristo.

Brasil no es un caso aislado de la asociación macabra entre políticos y evangélicos: en Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega ha promovido diversos actos religiosos con estos grupos durante la pandemia, mientras que la iglesia católica del país pedía no salir los domingos para evitar contagios. En zonas rurales de Colombia y Perú la policía ha tenido que intervenir para evitar las congregaciones masivas y en Chile se registraron casos de pastores contagiados de Covid-19 que oficiaron servicios religiosos.

(Imagen: Plumas Atómicas)

En Chile, el pastor Mario Salfate celebró una reunión evangélica con 300 personas el 16 de marzo y, unos días después, dio positivo de Covid-19 junto con otros tres participantes del encuentro. Murió a mediados de abril. Lo mismo pasó en estados Unidos con el pastor evangélico Gerald Glenn, quien desafió la enfermedad y advirtió que “Dios es más grande”.

En todos estos países, los grupos religiosos apoyan fuertemente al régimen. En Estados Unidos los grupos evangélicos caucásicos son el arma ejecutora de Donald Trump, que han protestado en las calles para que se reactive la economía, pues acusan que las medidas contra la pandemia van en contra de sus libertades.

Las religiones evangélicas son las que más ha crecido en años recientes en América Latina: una de cada cinco personas en la región (19%) se definía como tal en 2017, según una encuesta de Latinobarómetro realizada en 18 países.

Un reporte de BBC indica que la intenciones detrás de las reuniones son más financieras que de fe, ya que “algunas iglesias que temen que la crisis disminuya la prosperidad y las contribuciones que reciben de sus adeptos.

“Si paras de trabajar, disminuye tu diezmo“, explicó Cecilia Mariz, una profesora de sociología de la religión en la Universidad del Estado de Río de Janeiro.

Con información de BBC.