Graba a su acosador, lo confronta y en redes la critican por ‘grosera’ [VIDEO]

Tras dos meses de sufrir acoso diario de un desconocido en la parada del camión, Alba decidió confrontarlo, teléfono en mano, su enojo y frustración se escuchan en cada una de las palabras que le grita.

El acoso callejero es una realidad constante para cualquier mujer, y en varios países (incluido el nuestro), se ha catalogado ya como un delito o como una falta administrativa.

Quizá el caso más famoso en México sea el de Tamara de Anda, que, tras ser violentada en la calle por un hombre lo denunció ante la policía; países como Finlandia, Argentina y algunas ciudades de Estados Unidos están incluyendo entre sus códigos civiles y penales medidas para intentar cambiar una conducta acendrada en la cultura de la violación. (Vía: La Nación)

Las respuestas al video de Alba fueron, como siempre, esperanzadoras y frustrantes… aunque quizá no en la misma cantidad: ella misma se valió de Twitter para agradecer el apoyo de “muchos”, pero también siguió haciendo lo que inició en su video original: evidenció a los machos y violentos que juzgaron y censuraron su acto de defensa.

En diversos medios, Alba ha declarado que:

“hice el vídeo para que al ver mi reacción, otras chicas supieran que podemos contestar”, continúa Alba. “No es cuestión de acoso a una mujer, estás acosando a una persona y tienes que respetarla. Es mi espacio personal y no quiero que lo invadan con sus motivos egoístas ni que interfieran en mi vida diaria” (Vía: El Confidencial)

Cada que aparece un caso de una mujer denunciando o defendiéndose del acoso, no tardan en aparecer los señores que, ofendidos porque se les limita su libertad de “cortejar”, dicen que ni es, que de qué se quejan, que en otro lado las matan, que los musulmanes… que los hombricidios, que… bueno, qué tanto no dicen los machitrolles…

Como aquí no vamos a ponernos a explicar otra vez por qué el acoso es parte de la cultura de la violación que genera (y, a veces, fomenta) los feminicidio (sí, esos también existen, y no, sus números del Inegi sobre cuántos hombres mueren más que las mujeres no tienen nada que ver aquí), en parte porque ya se los hemos explicado aquí y aquí; mejor dejamos la nota con un aplauso a Alba: no todas pueden confrontar a sus acosadores, y las razones son tan variadas como hay mujeres, pero deja abierta una ventana real y asequible para muchas, no estamos solas y el acosador, las más de las veces, es un idiota perdedor.