George, un adolescente originario de Estados Unidos se convirtió en la persona más joven en ser ejecutada en la silla eléctrica. Sin embargo, se comprobó su inocencia 70 años después. Esta es su historia.
El joven de 14 años, de raza negra, fue ejecutado en 1944. En aquel entonces, fue acusado de asesinar a dos niñas blancas: Betty, de 11, y Mary, de 7.
La primera versión indicaba que George en algún punto coincidió en calles de Carolina del Sur con ambas menores que paseaban en bicicleta y por ello fue sentenciado a la silla eléctrica.

Y es que se dijo que las dos niñas se detuvieron para preguntarle al joven y a su hermana menor, si sabían donde podían encontrar una planta conocida como pasiflora.
De hecho, el padre de George se unió a la búsqueda de las menores. Fue al siguiente día, cuando se encontraron sus cuerpos en una zanja con heridas en la cabeza.
Sin embargo, la policía se enteró que las niñas hablaron con el joven. Entonces fueron a su casa, lo esposaron e interrogaron.

El problema fue que no estuvieron presentes los padres, ni un abogado y menos algún testigo, según información recopilada por Unilad.
La policía aseguró que el adolescente confesó el doble asesinato. El juicio duró dos horas. No hubo testigos ni evidencias en favor del acusado.
Aunque manifestantes solicitaron clemencia, los esfuerzos fueron en vano. George fue condenado a la silla eléctrica y ejecutado el 16 de junio de 1944.

70 años después se demostró su inocencia. Y es que su confesión fue forzada. Además, el joven se encontraba con su hermana menor cuidando la vaca de la familia cuando ocurrido el doble homicidio.
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