Antonieta Rivas Mercado, la mexicana que se suicidó en Notre Dame

La mecenas de una generación completa de pintores y poetas murió en el interior de la catedral ahora en llamas
Antonieta Rivas Mercado, la mexicana que se suicidó en Notre Dame

El 11 de febrero de 1931, con la pistola que José Vasconcelos siempre cargaba consigo, Antonieta Rivas Mercado se disparó al corazón en una de las bancas de la nave central de Notre Dame.

Esta mañana, al medio día de París, comenzó a registrarse un incendio en uno de los emblemas de la capital parisina. La catedral de Notre Dame estaba en medio de una renovación mayor, por lo que, aunque no se sabe a ciencia cierta la causa del fuego, se especula que hayan sido ésta la responsable.

La Catedral ha sido sede de múltiples hechos históricos trascendentales para la historia occidental, pero también la mexicana: el 11 de febrero de 1931, Antonieta Rivas Mercado se suicidó en una banca de la nave central.

Rivas Mecado, hija de uno de los principales arquitectos del porfiriato, Antonio Rivas Mercado, creador del “Ángel de la Independencia”, el ahora Museo Nacional de Arte y el Teatro Juárez, en Guanajuato.

Antonieta usó su dinero, conexiones e influencia en los altos círculos de la sociedad que sobrevivió la Revolución para colocar y mantener múltiples proyectos artísticos y culturales de la “post revolución”: el Teatro de Ulises, la Sinfónica Nacional, revistas, editoriales, periódicos, murales y galerías no hubieran existido sin su apoyo económico, político y social.

Su influencia marcó definitivamente el arte y la cultura en el México postrevolucionario, hay historiadores que han argumentado que movimientos artísticos hoy considerados centrales para los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles apoyados públicamente por José Vasconcelos, nunca hubieran existido sin ella.

Antonieta Rivas Mercado (fotografía: Wikicommons)

Por muchos años, Rivas Mercado mantuvo una relación amorosa con José Vasconcelos, fue su apoyo y hasta coordinadora de campaña presidencial durante 1928, cuando estuvo cerca de ganar la presidencia pero un fraude electoral, coordinado por Calles, le arrebató la victoria.

Derrotados y perseguidos, Vasconcelos huyó a Latinoamérica, mientras que Rivas Mercado primero viajó a Nueva York y luego a París, donde trabajó como periodista y escritora.

Rivas Mercado y Lorca en Nueva York, ambos exiliados

Un día, un 11 de febrero de 1931, murió de un disparo al corazón con el arma de su amante. Existen versiones que explican su muerte por una carta en la que Vasconcelos la abandonaba, pero ella no dejó testimonio o justificación alguna.