Alerta en Bruselas por posibles ataques terroristas

Bruselas, la capital de Bélgica, ha elevado a máximo nivel su alerta por posibles atentados terroristas. De acuerdo con el primer ministro del país, Charles Michel, es posible que ocurran hechos similares a los del 13N en París. Entre las precauciones de seguridad que la población bélgica ha tomado para resguardarse están: “evitar los sitios concurridos, conciertos y eventos multitudinarios, estaciones de tren y aeropuertos, transporte público, centros y calles comerciales” (vía El País). Estas medidas continuarán hasta el domingo por la tarde.

En atención a la alarma que se ha desatado en la capital europea recientemente, la compañía Eurostar, que ofrece servicios ferroviarios, anunció cambios gratuitos de boletos:

A pesar de que lo que despertó este nivel de alarma no ha sido confesado por las autoridades, puede suponerse que las precauciones se deben a que un sospechoso de los atentados del 13 N, llamado Salah Abdeslam, podría estar escondido en Bruselas, dentro del barrio Molenbeek, de donde provenían varios de los terroristas.

Las calles permanecen vigiladas por policías y militares armados. La circulación de patrullas y demás cuerpos de control es constante en diversas vías públicas. Con todo, el Centro de Crisis de Bélgica ha pedido a la gente no entrar en pánico. Vilvoodre, la otra ciudad que ha subido su alerta de seguridad a máximo nivel, se encuentra al norte de la capital y sigue las mismas medidas aplicadas en Bruselas.

Mientras tanto, las autoridades turcas anunciaron la detención de un ciudadano belga sospechoso de participar en la planeación de los ataques del 13N. Se trata de Ahmed Dahmani, joven de 26 años de origen marroquí. De acuerdo con las investigaciones, su labor consisitió en examinar posibles sitios de la capital francesa para señalar objetivos de los atentados.

El muchacho fue detenido en la costa meditarránea de Turquía el mismo día que la policía atrapó a otros dos sospechosos que portaban un pasaporte falso para Dahmani y armas. Francia ya solicitó la extradición del joven belga, sospechoso también de haber sido entrenado por el Estado Islámico en Siria.

terroristas

Toda esta situación nos hace pensar en la delgada línea que divide las medidas de seguridad de la propagación del miedo. La población belga se encuentra intranquila por una amenaza que no tiene rostro. Se recomienda no salir a las calles, no frecuentar lugares con multitudes y evitar el transporte público, ¿qué clase de libertad es posible en estos tiempos de terror?

Por: Redacción PA.