¿En el Tec de Monterrey jugaron a vivir en casas de cartón para sensibilizarse?

Imagen: Especial

Dicen que el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones. Algo semejante ocurrió en el Tec de Monterrey, donde una presunta actividad grupal fue duramente criticada en redes sociales. ¿Por qué? Porque la actividad que buscaba “sensibilizar” sobre la pobreza en México reveló insensibilidad por parte de los organizadores.

Nuestros alumnos están construyendo casas de cartón para sensibilizarse sobre la realidad que viven muchas personas en nuestro país”, decía el texto que acompañaba la fotografía de unos chicos bastante sonrientes jugando con cajas de cartón.

Imagen: Especial

Esta publicación de Facebook fue interpretada en redes sociales como un colmo de la insensibilidad y la indolencia, por lo que muchos criticaron ampliamente a la institución educativa donde ocurrió esta actividad que buscaba ser edificante.

En México, un desconcertante 43.6% de la población padece algún grado de pobreza. Según el Coneval, de estos 53.4 millones de mexicanos que viven pobreza, 9.4 millones están en pobreza extrema. (Vía: Milenio)

Ese es el país donde, en una de sus escuelas privadas más respetadas (y caras), a alguien le pareció una estupenda idea que los alumnos jugaran a que viven en casas de cartón y a alguien más le pareció una buena idea promocionar eso en internet como un gesto de empatía.

https://twitter.com/cruzarzabal/status/1025948404067823616?s=12

Por otro lado, algunos alumnos del Tec de Monterrey buscaron defender o matizar lo ocurrido en su institución. Algunos de ellos aseguran haber estado presentes cuando dicha actividad se realizó durante el acto de bienvenida para nuevos alumnos, en el campus Monterrey.

Imagen: Especial

Claramente, al Tec de Monterrey tampoco le pareció una gran idea promocionar esa actividad en redes sociales de esa forma específica; de lo contrario ahí seguiría colgada la publicación.

Imagen: Twitter

Imagen: Twitter

Es espléndido que se le informe a estos chicos que viven una situación afortunada y que su responsabilidad social es amplia, como aseguró una alumna. Pero las personas encargadas de informarlo acaso deberían saber que la actividad de “hacer casas de cartón” podía ser interpretada como una grave burla. ¿Qué opinan ustedes?

Si en algo tiene razón una de las alumnas, es que no se puede demeritar a toda una institución por una actividad fallida. ¡Pero cuán fallida!