Autoridades ‘salvan’ monitos y perezosos; ahora no saben dónde están

Se dio a conocer que autoridades ministeriales presuntamente intentaron vender a los animales y por ello exigieron su sacrificio

El ocho de abril se rescataron crías de perezosos y monos capuchinos en un filtro carretero de la Policía Federal. Los animalitos fueron trasladados al Ministerio Público de Tapachula, Chiapas, lugar en el que posteriormente se ordenó su sacrificio. Este escenario empeora cuando se dio a conocer que autoridades ministeriales presuntamente intentaron vender a los animales y por ello exigieron su sacrificio.

Las crías de perezosos y de monos capuchinos cara blanca fueron sacrificados 15 días después de haber sido encontrados, esta decisión fue tomada por  el Ministerio Público Federal de Tapachula. En este sentido dejó a los animales bajo la custodia de un funcionario de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER)quien debía cumplir los lineamientos de los artículos 23 y 35 de la ley Federal de Sanidad Animal.

Ley de Sanidad Animal. (Imagen:Twitter)

La Asociación de Zoológicos, Criaderos y acuarios de México (AZCARM) realizó una denuncia de hechos ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra quien resulte responsable por el sacrificio de nueve crías de mono capuchino y cinco de perezoso mediante una inyección letal realizada en Tapachula, Chiapas. No obstante, jamás se dio a conocer por qué las crías de osos perezosos y monos capuchinos representaban un peligro de salud.

El sacrificio animal sólo se justifica si la especie representa un peligro. (Imagen: Twitter)

A los animales se les practicaron los análisis de encefalitis, fiebre amarilla y gusano barredor del ganado por parte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), y dieron un resultado negativo, sin embargo, tras esos studios no se consultó la opinión de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ni de la Procuraduría General de Protección al Medio Ambiente (PROFEPA). Las crías fueron sacrificadas mediante una inyección letal y sus restos fueron cremados “para evitar la propagación de enfermedades”. (Vía: Excélsior)

Lo que quedaría como una anécdota triste se torna a una de corrupción y tráfico de animales, ya que en una entrevista realizada por Excélsior, se reveló que posiblemente existió un acuerdo entre funcionarios para regresar a las crías al mercado negro, pues un ejemplar de mono capuchino puede valer hasta 90 mil pesos; mientras que uno de perezoso, 80 mil. Sólo necesitaban simular su muerte y después promocionar su venta.

No existe una evidencia contundente del sacrificio de las crías, así mismo, existe evidencia en la que se muestra la oferta de los animalitos en redes sociales. Inclusive hay conversaciones de WhatsApp en las que se busca canalizar a los perezosos y los monos a grupos de comercio ilegal. Por tanto, la AZCARM emitió una denuncia para que se muestren las evidencias correspondientes del sacrificio. 

En México el  tráfico de animales es uno de los “negocios” ilícitos más redituables y con más impacto al medio ambiente. Así mismo nuestra nación lidera al maltrato animal en Latinoamérica. Es tiempo de ver a los animales como seres vivos y no sólo como mascotas o acompañantes, de lo contrario se seguirá traficando con ellos y utilizándolos como medio de recreación.