Sacerdote se niega a bendecir féretro: “era corrupto”, dice [VIDEO]

En Tlanalpa, Hidalgo, el 15 de septiembre, un sacerdote se negó a bendecir el féretro de un difunto porque "era corrupto"
Video muestra a sacerdote negar una bendición a un fallecido porque su cuerpo estaba "corrompido"

En Tlanalpa, Hidalgo, un sacerdote se negó a bendecir el féretro de un difunto porque “estaba corrompido”. Su negativa causó revuelo en la congregación.

Familiares del difunto afirmaron que, por cuestiones de agenda, el sacerdote citó a la familia en la misa dominical del 15 de septiembre, para ejercer un pequeño funeral en nombre de Alejandro Carvajal. Sin embargo, cuando llegaron los familiares, el sacerdote se negó a pasar y bendecir el cuerpo porque correspondía a un “hombre corrupto” y era “un peligro”. 

El sacerdote pidió que se retiraran de la iglesia y se negaba a acercarse al féretro. Fue hasta que la familia insistió en que se respetaran sus tradiciones para que el cuerpo pudiera irse en paz, que el sacerdote accedió a dar una oración, sin hacer una remembranza del dolor de la familia y sin bendecir el cuerpo del fallecido. En el video se puede ver que fue la familia quien llevó el cuerpo a la iglesia y le negó la salida al sacerdote.

La negativa y reticencia del sacerdote no sólo es una afronta contra el duelo de la familia, sino también contra la Biblia misma. El sacerdote, como intermediario entre Dios y sus seguidores, está obligado a administrar los ritos y difundir la palabra divina. Ésta sostiene que Dios perdonará los pecados. ¿Por qué el sacerdote habría de negar el perdón que predica? 

Este video es sólo un ejemplo de cómo para varios ministros de culto, los procesos religiosos están ligados a sus relaciones personales y no a su devoción a Dios. El sacerdote, como autoridad moral, tiene una responsabilidad para su congregación que, debería, sobrepasar sus prejuicios personales. 

Por su parte, los familiares están recolectando firmas para solicitar a un nuevo sacerdote en su comunidad. Usuarios en redes también han declarado que desde que este sacerdote oficia misa, el número de feligreses han disminuido. Critican, también, la falta de vocación y empatía del sacerdote ante la delicada muerte de un miembro de su comunidad.