En protesta a una protesta, Mike Pence abandona partido de la NFL

El Vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, salió del partido entre los 49 de San Francisco y los Colts de Indianápolis en protesta a la protesta que una docena de jugadores de los 49 hicieron ya tradición: hincarse durante la interpretación del himno estadounidense.

Desde hace más de un año, el que fuera mariscal de campo (y quien llevó a su equipo al Super Bowl) Colin Kaepernick, se ha hincado en protesta por la violencia injustificada e impune de elementos de la policía contra la comunidad afroamericana en todo el territorio estadounidense. Desde entonces, más jugadores se han sumado a su postura; también, muchos han estado en contra de ella. (Vía: The Guardian)

Como ya te habíamos informado, a mediados de septiembre y en medio de una crisis pública, política, diplomática, presupuestal y humanitaria (sí, todo junto), Donald Trump decidió atacar de la nada y de a gratis a los jugadores que han protestado.

El pleito entre Trump, los jugadores, los dueños de los equipos y hasta varios comentaristas deportivos, parecía que no sería más que otra raya al tigre y las cosas seguirían “normales”… Hasta el berrinche de Pence. (Vía: BBC)

Varios secretarios de Estado aparecieron en los medios justificando el ataque a la primera enmienda (la libertad de expresión) al decir que quienes protestan faltan al respeto a la bandera, a los soldados y a los símbolos patrios, que, al contrario, tenían que sentirse “agradecidos” de que vivan en un país “que les permite” ganar el dinero que ganan haciendo lo que hacen…

Este tono de “agradecimiento” y el patrioterismo que ha usado como defensa el gobierno de Trump no es más que otra reiteración en el discurso de un racismo para nada discreto y que, en mucho, se parece al argumento de que la esclavitud “le hace bien” a los esclavos. (Vía: Independent)

Al hacer este berrinchito, Pence revivió la llama que había puesto en problemas graves a la Casa Blanca. Parecía que toda la situación fue improvisada, pero la misma agenda del vicepresidente (que era pública para todo el cuerpo de prensa que sigue a Pence) dejó en claro que no: el juego terminó a las 4:30, el avión vicepresidencial despegaba a las 4, así que todo apuntaba, más bien, a una estrategia publicitaria.

La visita exprés al estado del que fuera gobernador fue, literalmente, exprés: estuvo tan sólo un par de horas luego de atender al servicio en honor a las víctimas de Las Vegas y tenía que estar en Los Ángeles en la tarde para una cena de caridad. En una administración que “perdió” a un secretario por desperdiciar dinero en vuelos, ¿de verdad quiere jugarle al V? (Vía: The Guardian)

Lo que terminó de tumbar la versión de la salida “improvisada” fue, para variar, un tuit de Donald Trump, en el que confirmó que el viaje y la salida habían sido planeadas con antelación.

Definitivamente la administración Trump se parece a muchos “liberales” mexicanos que quieren defender a capa y espada la libertad de expresión… siempre y cuando sea tan racista, misógina y homófoba como ellos.