Hombres no son ecológicos por miedo a verse femeninos

Un estudio mostró que los hombres no realizan acciones ecológicas porque están estereotipadas como acciones femeninas
Los hombres no reciclan por miedo a verse femeninos.

De los creadores de “No me limpio el ano porque eso es gay” y “No voy al urólogo porque eso es súper gay” llega “No cuido al planeta porque entonces me vería gay”.

Un estudio que se hizo en EEUU sobre los patrones del consumidor confirmó que los hombres tienden a preocuparse menos por el planeta porque “eso es cosa de mujeres”.

Desde siempre, las nociones de cuidado han sido asociadas con la población femenina… pero tal vez los hombres lo están llevando al extremo. Chavos, aquí no pueden sustituir el cuidado por una pensión mensual, ojo aquí.

El estudio de Pacific Standard mostró que los hombres que participan en acciones ecológicas responsables acostumbran a tener su sexualidad cuestionada. Actividades como reciclar y utilizar una bolsa de tela en el super, se asociaron por 303 personas con actividades femeninas. Como si los hombres fueran al super, aun con bolsas de plástico. (Vía: PS)

Tomar el camión, dejar de comer carne y hasta bajarle al termostato, son sólo unas de las acciones que demuestran lo frágil que puede ser la masculinidad.

Cuidado, masculinidad frágil. (Imagen: Twitter)

Sin embargo, la revista de investigación sobre el consumidor estadounidense, aseguró que todo puede mejorar con mercadotecnia “pro-macho” que afirme la sexualidad masculina.

En otro estudio, se le mostró a 322 personas dos anuncios ecológicos. El primero presentaba un árbol con un fondo verde donde estaba la frase “amigos de la naturaleza”. El segundo tenía un símbolo de un lobo con fondo negro y se llamaba “Guardabosques salvajes”. (Vía: PS)

Los hombres estuvieron más inclinados a apoyar la segunda causa ecológica, porque (claro) son machos alfas con pelo en pecho.

Realmente el estudio mostró que los hombres temen realizar acciones ambientalistas por miedo a perder su imagen “masculina”. Ante este descubrimiento, organizaciones internacionales tendrían que cambiar su imagen para apelar al ego masculino, creando bolsas de tela color negro.