Las razones por las que podrías odiar el horario de verano

Deja tú la hora de sueño que 'te quita', el cambio en el reloj afecta también tu economía
Estas son las 10 razones por las que odias el horario de verano

La madrugada de este domingo 7 de abril comienza el horario de verano. Como todos los años, ya comienzan a odiarlo y a temer todos porque van a llegar (más) tarde a todo y con (más) sueño.

Mientras que tanto en San Lázaro y en el Congreso de la CDMX ya están empezando a dudar si sirve y como para qué mantenerlo, aquí te enlistamos las razones fisiológicas y hasta económicas por las que no sólo lo odias, sino por qué, quizá, ni siquiera sirve.

Esa hora de sueño que te quita

Podrá parecer exageración, pero perder una hora completa de sueño sí afecta tu rendimiento a lo largo del día. ¿Recuerdas cuando podías quedarte despierto hasta las 3 y despertar a las 5 a hacer tu día como si nada? Pues ya no puedes, y esa primera semana del Horario de Verano es un triste recordatorio de ello.

Este cambio es particularmente agresivo con los adolescentes, pues sus ritmos fisiológicos no se “despiertan” hasta tarde en la mañana… y si les quitas otra hora más de sueño es peor. (Vía: Health Magazine)

Trabajar o conducir con sueño es una MUY MALA IDEA. Los incidentes de trabajo y al volante se incrementan también en las primeras semanas del cambio. Si bien es un incremento pequeño (del 6.3% según un estudio de la Universidad de Miami), no deja de ser preocupante.

Se incrementan estadísticas de enfermedades cardiovasculares

En Estados Unidos se han realizado estudios estadísticos y registran que cada que comienza su horario de verano (a inicios de marzo) se incrementan el número de infartos y paros cardiacos en las primeras semanas del cambio.

Justo en tu enfermedad cardiaca latente

Contrario al punto anterior, esto afecta especialmente a los hombres mayores de 50 años (como tiende a ocurrir con las enfermedades cardiovasculares). (Vía: Health Magazine)

También tu salud emocional se ve afectada

Los seres humanos estamos “alambrados” para querer los días son luz solar. Más horas con sol son iguales, en cierto sentido (y con muchos peros) a días más felices; no por ello, el invierno y el otoño son temporadas algo deprimentes.

Esto se conoce como el “Trastorno Afectivo Estacional” y perder una hora de solecito en la mañana podría hacer lo mismo que el transcurso “natural” del otoño y el invierno.

Y para acabarla, no ahorras energía y gastas más dinero

El horario de verano comenzó al principio del siglo XX. Cien años después, las dinámicas de consumo y cómo se vive en las principales ciudades del mundo no tienen nada que ver: te la pasas pegado al teléfono o a la computadora, mientras poco importa si hay sol o no.

De acuerdo a un estudio en Indiana, la poca energía que se podría haber ahorrado, se cancela por el uso de aire acondicionado y ventiladores (que sí o sí se mantienen prendidos en oficinas, centros comerciales y una que otra casa).

Y, por otro lado, tampoco ahorras, pues según una encuesta del 2016 realizada por JP Morgan & Co., mucha gente gastó más en esas poquitas horas extras de luz en la tarde.

Mientras se debate la continuación o cancelación de este horario, no queda sino prepararse para la tragedia. Acuérdate de actualizar el reloj de tu microondas, tu reloj de pulsera y, si lo tienes, el de tu coche, porque el domingo en la madrugada, tu celular y tu computadora y todo lo conectado a internet se actualizará solito.

Con información de Milenio