El caso Wallace podría ser una fabricación

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Once años después del presunto secuestro de Hugo Alberto Wallace de Miranda, hijo de Isabel Miranda de Wallace, integrantes de la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad (ACDV) afirman que el caso es una fabricación.

Durante el sexenio calderonista, Isabel Miranda ganó el apoyo de la opinión pública, al denunciar el secuestro y asesinato de su hijo, en 2005, y emprender personalmente la búsqueda de los responsables. La madre “heroína” inundó de espectaculares las principales vías de la Ciudad de México, ofreciendo una recompensa de 250 mil pesos a quien brindara información sobre los autores del secuestro.

Tal fue la simpatía que generó que, en 2014, Felipe Calderón operó políticamente para que ella se convirtiera en la candidata del PAN al gobierno del DF y, aunque no fue elegida, desde entonces figura en puestos claves de organizaciones relacionadas con el tema del secuestro. Hoy, por ejemplo, es presidenta de la organización Alto al Secuestro. (Vía Aristegui Noticias)

Este lunes,  la Asociación Canadiense,  familiares de los inculpados y sus abogados presentaron un análisis con pruebas que, supuestamente, podrían demostrar la falsedad de los hechos y la construcción de los culpables. Así como las irregularidades y los delitos que la propia Isabel Miranda ha cometido para fabricar su versión de los hechos.

En un documento de 30 páginas,  la organización internacional destaca que la única prueba pericial con la que se determinó que Hugo Alberto fue descuartizado en el departamento de Juana Hilda Lomelí, es una gota de sangre que se encontró en el lugar. Pero, de acuerdo a las pruebas del laboratorio, el ADN corresponde a alguien del sexo femenino; es decir, que no pertenece a la supuesta víctima, sino a su madre o a su hermana. (Vía Proceso)

Además, dicha gota fue encontrada hasta 8 meses después del incidente, en el departamento de uno de los secuestradores que durante todo ese tiempo no había sido detenido por las autoridades, pese a que la investigación era sobre un homicidio. (Vía Sin embargo)

En el documento también se denuncia que algunos de los inculpados por el secuestro fueron obligados –por la extinta AFI- a declararse culpables y a pedir disculpas a Isabel Miranda, por medio de amenazas y métodos de tortura.  Además se señala que éstos no contaron con un proceso jurídico legal.

En el análisis también se revela que una persona identificada con el nombre de la supuesta víctima, Hugo Alberto Miranda Torres, tramitó un juicio ante la Corte en el 2010, cinco años después de la desaparición.  (Vía Sin embargo)

David Berte, presidente de la Asociación, afirmo que solicitarán a las autoridades mexicanas la liberación de dos de los inculpados, la revisión de los juicios del resto de los acusados y la creación de una comisión de investigación, ajena a la PGR, que investigue a los cómplices que, perteneciendo a instituciones estatales, contribuyeron a fabricar a los culpables del caso Wallace.