¿Es viable construir dos refinerías más? Aquí te explicamos

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Uno de los planes para el sector energético del virtual presidente, Andrés Manuel López Obrador, es la construcción de dos refinerías, las cuales, según su proyecto, tienen como objetivo reducir las importaciones de combustible de Estados Unidos y así lograr la “autosuficiencia” energética y, además, bajar los precios de estos productos en el mercado mexicano.

Sin embargo, según especialistas de Wood Mackenzie consultados por el diario Reforma, estas medidas podrían desembocar en un aumento de las importaciones de crudo para alimentar esta industria, debido a que la producción nacional no podría abastecer a los centros de producción de combustibles.

Hay que recordar que el petróleo crudo se divide en, ligero, intermedio y pesado; cada uno de ellos ofrecen distintos porcentajes de derivados, que van desde la gasolina hasta los plásticos. De hecho, es el crudo ligero el que ofrece mayor cantidad de gasolinas a la hora de refinarlo.

Imagen: Pemex

En el caso de México, se extraen 3 tipos de petróleo crudo: Maya (crudo pesado), el cual ofrece alrededor del 16% de gasolinas; el Istmo (crudo ligero), el cual ofrece 26% de gasolinas en su refinación y, la mezcla mexicana (70% Istmo y 30% Maya) que ofrece 23% de gasolinas en su refinación.

Como podemos ver, no todo el crudo que se extrae es óptimo para producir gasolinas, es por eso que según los analistas de Wood Mackenzie, la construcción de las dos refinerías derivaría en una reducción de importaciones de derivados, en este caso de gasolina, también implicaría un aumento en las importaciones de crudo ligero para abastecer los centros de refinación, ya que también se reducirían las exportaciones de mezcla mexicana, que son actualmente el negocio más fuerte de Pemex.

Según los cálculos de la consultora, para 2023, México tendrá que importar 250 mil barriles diarios de crudo para abastecer a las refinerías, ya que, proyectan que la producción anual de crudo mexicano disminuirá a 1.5 millones de barriles diarios.

Se estima, que estas nuevas refinerías producirían 300 mil barriles diarios de combustible y demandarían mezcla mexicana; el problema es que para 2023 la extracción en su mayoría será de crudo Maya (del cual tenemos más reservas), el cual ofrece bajos porcentajes de gasolina, así que se tendrá que importar crudo ligero para abastecer los nuevos centros de refinación.

Además, la utilización de el crudo Maya para las nuevas refinerías reduciría en un 50% las exportaciones de petróleo, afectando los ingresos que tienen la paraestatal y el gobierno federal por esta actividad, que es más rentable que la refinación. (Vía: Pemex)

Finalmente, es poco probable que las refinerías estén terminadas en 3 años, ya que el promedio de construcción de una refinería es de 6 años, así que de aprobarse el proyecto, este será inaugurado hasta el sexenio de 2024-2030. Asimismo, se desconoce si estos proyectos serán llevados a cabo con dinero público o con inversión privada, de ser el segundo caso quedan dudas de quién esté interesado en hacerlo.

Como podemos ver, el comercio no es un juego suma cero, es decir, lo que ganas no implica quitarle algo a alguien, en este caso esto es muy claro: dejaríamos de importar gasolina, pero, importaríamos crudo; la autosuficiencia es altamente improbable en cualquier sector de la economía.