Drogas a domicilio: compras con bitcoin, te llega por paquetería

La Policía Federal ha descubierto una nueva forma de narcotráfico, que no es precisamente nueva en su operación pero sí en su forma de comercio. Esta se vende en línea a través de bitcoins y después se envía por paquetería como si fuera un paquete de Amazon o UberEats internacional.

Estos paquetes se entregan, según la PF, en panaderías, establecimientos pequeños y hasta en estaciones del Metro… como casi cualquier dealer local hace. Este sistema de narcotráfico, aparentemente, es internacional y los productos vienen de China.

Dentro de la oferta de esta forma de narcotráfico (no podemos darles un link o una dirección de ruta en línea porque, según la policía, es a través de la deepweb), se vende desde compuestos de Nboom hasta diferentes variedades de LSD y más drogas sintéticas.

Los precios son oscilantes, pero no es una plataforma donde puedas comprar sustancias para una pequeña fiesta entre tus amigotes, sino precios para mayoristas. Se venden grandes cantidades de las sustancias con costos que van desde los 1 mil 200 pesos hasta más de 50 mil.

Así mismo, el mecanismo para su compra no es dinero corriente, sino Bitcoins, que es una moneda más compleja de rastrear pero que al mismo tiempo es muy inestable.

A través de información que compartió la Policía con los servicios de inteligencia China, se han podido desmantelar varios laboratorios que participan de esta red de narcotráfico.

El envío de drogas y sustancias psicoativas mediante paquetería no es algo nuevo y Correos de México ha identificado varios envíos de estos año con año, con un promedio de hallazgos de 47 anuales.

https://www.youtube.com/watch?v=O40Tg9df7Tg

La cooperación entre narcotraficantes y consumidores chinos y mexicanos tampoco es rara, a penas le fue dictada una sentencia de muerte a Jesús Carlos Ortega Urrea, mexicano que traficaba drogas y dirigía una célula de productores de drogas sintéticas.

El comercio ilegal entre los dos países debe tener raíces más profundas que simplemente este descubrimiento, así como una capacidad de operación más grande. Sin embargo, esta forma de comerciar es nueva para la Policía Federal, que no solo tiene que lidiar con el transporte y venta ilegal, sino con una que raesulta ms compleja de rastrear y que involucra investigaciones conjuntas de ambos países.

Con información de El Universal