¿Deberían prohibirse los celulares en las escuelas?

Los teléfonos inteligentes son una parte crucial de nuestras vidas actualmente, nos guste o no. Sin embargo, cuando se trata de estudiantes en niveles básicos, los celulares dentro de las aulas pueden representar una distracción que se traduce en sus calificaciones. Sin embargo, la ausencia de los teléfonos en los salones de clases también puede impactar su desempeño de forma positiva.

SEP defiende educación sexual en libros de texto

Un estudio dirigido por Rich Murphy, profesor de Economía de la Universidad de Texas en Austin, reveló que la prohibición de celulares en escuelas de Gran Bretaña tuvo como consecuencia un aumento en las calificaciones de los alumnos. El efecto positivo, además, fue más tangible en aquellos estudiantes que anteriormente tenían las calificaciones más bajas.

“Estos efectos en el desempeño son impulsados por los estudiantes con las calificaciones más bajas. Esto sugiere que la presencia no controlada de los teléfonos tiene efectos negativos en ciertos alumnos, por lo que restringir su uso puede ser una política de bajo costo para reducir las inequidades educativas”, señala el estudio.

Tan solo en julio de este año, el gobierno de Francia tomó la decisión de prohibir los teléfonos en centros de educación primaria y secundaria. El proyecto prohíbe el uso de aparatos electrónicos como celulares, tabletas y relojes en las escuelas cuyos alumnos tienen hasta 15 años. En niveles superiores, cada escuela podrá decidir si los prohíbe o no.

Por supuesto, existen excepciones para personas con discapacidad y situaciones en las que el uso pedagógico lo amerite.

“Si tienes que prohibir el uso de teléfonos celulares en tu salón universitario de forma verbal y frustrada, es una señal de que eres un mal profesor. Sé más dinámico, punk, me estoy durmiendo”.

Fue después de que Francia determinara la prohibición de los teléfonos en espacios educativos que Gran Bretaña decidió tomar el mismo camino. De acuerdo con Eva Simpson de Mirror, “niños y niñas deben aprender a desconectarse del mundo digital, que representa una parte muy importante en sus vidas”.

Simpson menciona un estudio de la Universidad de Corea en Seúl y sus conclusiones: aquellos niños y jóvenes que desarrollan una adicción a sus teléfonos tienen más probabilidad de padecer depresión y ansiedad. “Con tanta evidencia del impacto negativo que tienen los teléfonos en los niños, prohibirlos es la única cosa sensible que podemos hacer“.

Por: Redacción PA.