Aproximadamente 38 mil mdp costará reconstrucción, ¿tenemos los recursos suficientes?

Estamos entrando a la etapa en donde vamos a empezar a sentir los efectos de los dos sismos que azotaron a nuestro país en este mes y que afectaron a los estados de Oaxaca, Chiapas, Morelos, Puebla y CDMX. La verdadera emergencia apenas comienza, ya que estamos ante las verdaderas consecuencias de lo sucedido: economías locales destruidas, pobreza patrimonial, desempleo, desabasto, endeudamiento, recortes presupuestales, entre otras muchas cosas.

Los daños de ambos sismos a lo sumo le costará al país 0.2% del crecimiento del PIB para este año; sin embargo, esa cifra representa entre otras cosas, 150 mil viviendas afectadas, de las cuales 55 mil son pérdida total, lo cual ha dejado sin hogar, según estimaciones, a unas 250 mil personas, lo que quiere decir, que hay un riesgo latente de que parte de esa población caiga en una situación de pobreza patrimonial.

Oaxaca y Chiapas son los estados que corren más riesgos de que sus economías se paralicen. Ambos estados aportan menos del 10% del PIB nacional, esto quiere decir, que su PIB en particular es de poco más de 200 mil millones de pesos, lo cual, estimando que el daño por el terremoto sea de 10 mil millones por cada uno tendríamos que el costo es de 5% de su PIB estatal. (Vía: INEGI)

Según cifras preliminares del gobierno federal, los daños causados por ambos sismos costarán unos 38 mil millones de pesos y señalaron que contando fondos de desastres federales, estatales y municipales, así como fideicomisos e instrumentos financieros, el gobierno cuenta con unos 56 mil millones de pesos disponibles para la reconstrucción.

De acuerdo con datos de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Fondo para Desastres Naturales (Fonden),tiene un saldo de 9 mil millones de pesos y el Fondo de Aportaciones Para la Infraestructura Social (FAIS) cuenta con 26 mil 995 millones de pesos. Asimismo el Fondo de Reconstrucción (Fonrec) cuenta con 6 mil 952 millones de pesos y a este fondo pueden acceder las entidades por medio de la adquisición de Bonos Cupón Cero, emitidos por Banobras. (Vía: El Financiero)

Hay que recordar que deben sumarse a los recursos del Fonden, los bonos catastróficos operados por el Banco Mundial que ascienden a 150 millones de dólares. La SEP, dijo que cuenta con un fondo de mil 800 millones de pesos.

A nivel local, el gobierno de CDMX dijo que se tienen disponibles 9 mil millones de pesos del Fondo de Desastres Naturales de la Ciudad de México. El gobierno de Puebla por su parte señaló que cuenta con dos pólizas de seguro por 318 millones de pesos. Finalmente, el gobierno federal señaló que cuentan con los seguros de los créditos hipotecarios de FOVISSSTE, INFONAVIT y de instituciones financieras privadas, además, de los donativos administrados por el Fideicomiso Fuerza México, encargado de gestionar donaciones de entidades privadas.

Lo que se sabe hasta el momento es que del Fonden se destinarán 6 mil 500 millones de pesos en monederos electrónicos para la compra de materiales de construcción en Chiapas y Oaxaca. Esto nos dice que, por lo menos, la primera etapa de reconstrucción en esas entidades será asistida, lo que significa que, el gobierno federal aportará donativos en especie y apoyo técnico, es probable que la mano de obra sea costeada por los gobiernos estatales o municipales.

“El gobierno federal proporcionará recursos asistencia y materiales, pero no reconstruirá tu casa”

Para las demás entidades afectadas se calcula que se utilizarán 10 mil millones de pesos adicionales para su reconstrucción. Para el caso de Ciudad de México, se informó que se generará un mecanismo de reconstrucción distinto debido a las condiciones del mercado inmobiliario.

Para reconstruir escuelas, se destinarán 13 mil millones de pesos para casi 13 mil escuelas afectadas, de las cuales 537 tendrán que reconstruirse por completo. Dada la magnitud del daño, no queda claro si son suficientes recursos, ya que hipotéticamente se estaría destinando un millón de pesos por escuela. (Vía: Excélsior)

Finalmente en los casos de Oaxaca y Chiapas se aplicarán los programas de Zonas Económicas Especiales con la finalidad de evitar que las economías de esas zonas colapsen por la contingencia.

Este programa busca facilitar las inversiones en la región a través de beneficios muy específicos: descuentos del 100% del ISR por 10 años y 50% en los siguientes 5; créditos fiscales para cuotas patronales del 50% en el IMSS en los primeros 10 años y 25% en los siguientes 5; 25% de exenciones fiscales por gastos de capacitación; tasa de 0% de IVA en el mercado local para productos hechos en la región. (Vía: El Universal)

Con todos estos datos surgen cuestionamientos sobre posibles implicaciones y consecuencias no deseadas:

¿Cómo evitar el uso político de los recursos para la reconstrucción, tomando en cuenta que se avecina el proceso electoral de 2018?

Esta pregunta es relevante tomando una actitud mínimamente realista respecto al comportamiento del sistema políticos y de las instituciones en tiempos electorales.

¿Las operaciones de la reconstrucción serán administradas por instancias públicas, por asociaciones con el sector privado o por concesiones?

Alguien tiene que llevar a cabo esas labores, por tanto es necesario transparentar los mecanismos de participación de cada sector y, si es el caso, justificar los motivos por los que se le otorgo participación a una empresa sobre otras.

¿Qué se va a hacer en Oaxaca y Chiapas respecto al corporativismo y la corrupción de organizaciones estatales, sindicales y sociales?

Este tipo de prácticas han desincentivado las inversiones en esos estados; es un tema a tomar en cuenta dentro del programa de Zonas Económicas Especiales.

¿Las inmobiliarias y constructoras van a pagar por la reconstrucción en los casos en donde son responsables?

Aquí sale a colación la corrupción de estas empresas y, por tanto, la exigencia de que se hagan responsables de los daños, ya que la carga de la reconstrucción no solo debe venir del dinero público.

¿Se encarecerán la vivienda en general?

Dependerá de la percepción de riesgo y de la especulación, ya que por obvias razones los precios en las zonas más afectadas bajarán y subirán en las zonas menos dañadas, sin embargo, esto podría ser un hecho transitorio ya que en el valor de las viviendas intervienen más factores.

¿Habrá recortes presupuestales en el gasto corriente del gobierno?

Evidentemente se ajustarán presupuestos a la baja en distintas áreas como ciencia y tecnología o cultura, pero poco se ha hablado de reducir el gasto corriente de todos los niveles de gobierno.