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Morena propone cárcel a quienes agredan a militares

Si la propuesta se convirtiera en ley sin una limitación clara sobre qué es (y qué no) agresiones, se podría criminalizar aún más la protesta en el país
Morena propone cárcel a quien agreda a militares (FOTO: ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO.COM)

La bancada de Morena en San Lázaro propuso una iniciativa de ley que sancionaría hasta con tres años de cárcel a quienes “lesionen o pongan en peligro la vida de cualquier elementos de las Fuerzas Armadas”.

Desde diciembre de 2018 (es decir, durante la actual administración de López Obrador), y según datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), presuntos miembros del crimen organizado han atacado a miembros del Ejército, Guardia Nacional y Marina en al menos 82 ocasiones.

Por otro lado, las muertes por agresiones “repelidas” por la Guardia Nacional y el Ejército no son contabilizadas de forma pública desde el 2014, cuando el entonces secretario de Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, cesó el conteo, a pesar de múltiples exigencias y recomendaciones de instancias como el INAI y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), como lo reportan en su libro La Tropa, Daniela Real y Pablo Ferri.

Ejército mexicano. Imagen: Reuters

Esta iniciativa, propuesta por el diputado morenista Raúl Eduardo Bonifaz Boedano, va de la mano de una modificación a la ley de Símbolos Patrios: es decir, están igualando en el código penal federal al Ejército con la bandera, el himno y el escudo nacionales.

De acuerdo al diputado, la modificación de los artículos 302 y 192 del Código Penal Federal, la reforma de la fracción IX y la adición del X en el artículo 57 y la reforma del 61 de la Ley de Seguridad Nacional, así como la modificación del artículo 4 de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, aseguraría que los ciudadanos: “conozcan y valoren las instituciones que trabajan por su seguridad y respaldan el orden público e institucional”. (Vía: El Universal)

Si la  iniciativa fuera aprobada por comisiones y convertida en ley por el Pleno de la Cámara baja sin delimitaciones claras de qué es (y qué no es) una agresión podrían verse, como ha ocurrido en otros países con leyes semejantes como Brasil o Filipinas, en una amplia criminalización de la protesta y la continua violación de los derechos humanos.

Con información de Excélsior