En dos conferencias mañaneras seguidas, el presidente insiste en que “el pueblo está feliz, feliz, feliz” y que lo sustentará con datos “del INEGI”. ¿En verdad México está tan feliz y esta “felicidad” se debe a la instauración de la 4T?
Victoria de AMLO disparó la felicidad en México, señala reporte
Dice el estereotipo mexicano que por todo hacemos fiesta, por todo armamos un borlote y, ante los peores momentos, no desistimos en hacer chistes y sonreírle a la vida.
A pesar de las constantes crisis económicas, de la violencia generalizada y de los múltiples y variopintos problemas que vivimos en nuestro territorio, las encuestas de Bienestar (realizadas por el INEGI) parecen confirmarlo: ¿pero qué “felicidad” miden y cómo debemos interpretar esos resultados?
AMLO dijo que, no obstante las dificultades, el pueblo está feliz ?
— El Soberano (@ElSoberanoMX) August 22, 2019
Hubo un sector que criticó esta postura y la calificó de irreal ?
Luego @INEGI_INFORMA señaló que sí, los índices de satisfacción en el país son los más altos en 15 años ???
¿Y tú cómo te sientes? ?
¿Qué mide el INEGI cuando mide la “felicidad”?
Empecemos por algo claro: la felicidad no es medible, al menos en valores objetivos y perfectamente delimitados. Por ello, es necesario recurrir a preguntarle a los encuestados sobre su propia valoración de su bienestar y felicidad.
En ese sentido, la encuesta del INEGO que mencionó el presidente se refiere específicamente al Módulo de Bienestar Autoreportado (BIARE) para el 2019 que será publicado el próximo 29 de agosto.
Esta encuesta va de la mano de la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO), y, justamente, pregunta a los encuestados cómo se sienten satisfechos sobre diferentes ámbitos de su vida privada y pública.

Es decir, no son los encuestadores sino los mismos encuestados los que definen su propia “calificación” de bienestar. Este año, el promedio para la población adulta urbana registró una calificación de 8.4 de 10, la más alta desde que se realizado el BIARE, en 2014. (Vía: INEGI)
Estos datos fueron recopilados hasta enero de este año, es decir, cuando el presidente apenas tenía poco más de un mes en el cargo, por lo que el asegurar que la 4T sea la razón de la felicidad “del pueblo” es, por decir lo menos, algo imposible de comprobar.
Pero a todo esto, ¿cómo nos fue en la encuesta?
Desde la primera encuesta, México aparece como uno de los más felices de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
En 2014, los mexicanos decíamos que calificábamos nuestra satisfacción con la vida de 7.3 de 10, cuando el promedio de los países desarrollados era entonces de 6.6.
Esto a pesar de la desigualdad, de la violencia, de los graves conflictos sociopolíticos que azotaron al país en ese año. (Vía: Expansión)
Las razones por las que estamos muy felices a pesar de todo son tan variadas como difíciles de señalar: no se trata de ignorancia, incapacidad crítica o “mediocridad” (todas marcas más moralistas que analíticas).
De la misma forma, explicar este crecimiento en la felicidad y satisfacción de los mexicanos con el “cambio de régimen” de la 4T es, también, algo riesgoso de asegurar.
