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Político anti-LGBT renuncia tras acusación de usar Grindr

Bill Sanderson, representante de Tennessee y abiertamente anti-LGBT renunció tras acusaciones de utilizar Grindr
Político anti-LGBT renuncia tras ser acusado de utilizar Grindr. (Imagen: WKRN)

Este miércoles al mediodía renunció el representante de Tennessee en Estados Unidos. Su renuncia se dio después de un controversial artículo en el que se acusaba al político abiertamente anti-gay de utilizar Grindr (una aplicación para “ligue” homosexual).

Bill Sanderson, representante de Tennessee desde 2011 renunció el miércoles a su cargo después de acusaciones de homosexualidad. Aunque Sanderson hizo una declaración oficial en la que sostiene que su renuncia está motivada por la intención de pasar tiempo con su familia y cuidar su viñedo, activistas LGBT sostienen que se debe a la hipocresía de su mandato.

La página web de Sanderson declaraba ser “orgullosamente pro-vida y pro-familia […], líder en defender los derechos de los no-nacidos y en mantener los valores que han definido a nuestras familias por generaciones, pues nuestra nación se fundó sobre valores conservadores y cristianos. El político tiene tres hijos y se ha casado dos veces. (Vía: Tennessean)

A pesar de tener un hijo abiertamente homosexual quien lleva años con la misma pareja, Sanderson ha votado a favor de prácticamente todas las resoluciones anti-LGBT. Todo mientras utilizaba Grindr para encontrarse con hombres hasta treinta años más jóvenes.

El artículo de Cari Wade Gervin, indica que Sanderson usando su celular se presentaba en Grindr como representante estatal y compartía imágenes suyas, así como su participación en distintos proyectos legales. Activistas de la comunidad LGBT pudieron denunciar a Sanderson ya que él nunca protegió su identidad en Grindr. (Vía: Carvi Gervin)

Mensajes entre Bill Sanderson y un usuario de Grindr. (Imagen: The Dirty)

Entre las acciones anti-LGBT que Sanderson promovió se encuentra una medida en 2011 que permitía discriminación hacia la comunidad LGBT en políticas municipales. En 2012 aprobó una medida para que la única educación sexual fuera de abstinencia.

En 2016, permitió que terapeutas rechazaran a personas LGBT por creencias religiosas. En 2015, firmó una documento en el que se denunciaba el matrimonio igualitario ante la Suprema Corte. También aprobó una ley de “exposición indecente” en la que personas trans no podían acudir a espacios públicos sin ser acusados de indecentes.(Vía: Advocate)

¿Qué implica “sacar” a un político del clóset y por qué es válido hacerlo cuando se trata de políticos con agendas abiertamente anti-gay?

Se nos ha enseñado que siempre está mal sacar a alguien del clóset. La decisión de compartir las preferencias sexuales es algo completamente personal y no debería de estar sujeto a nada fuera de la propia confianza y seguridad. ¿Entonces, por qué sería válido con los políticos?

Aunque los políticos son figuras públicas y tienen derecho a mantener su vida personal privada; sus decisiones repercuten directamente en las vidas de miles de personas. Con gobernadores, diputados y representantes, la línea entre lo privado y lo político se disuelve porque sus acciones privadas repercuten directamente en sus acciones políticas. Que un político homosexual vote a favor de medidas anti-homosexuales traiciona todo el sentido de comunidad que defienden las personas LGBT.

En estos casos, la hipocresía se convierte en una medida política. Aunque sacar a un político del clóset es un acto violento, la acción no se compara con la violencia legal que el político ha ejercido contra la misma comunidad a la que pertenece. Tal vez los políticos anti-homosexuales tienen tanto problema para expresar libremente su sexualidad debido a las políticas anti-homosexuales que promueven.

Activistas estadounidenses culpan a dichos políticos de quitarle atención pública a su sexualidad mediante atacar abiertamente la sexualidad de otros. Consideran también que “sacar del clóset” a los políticos anti-homosexuales es no sólo aceptado sino necesario pues demuestra la hipocresía implícita en la política y cómo a veces se usa para promover agendas personales.

Recientemente han sonado los casos de dos políticos estadounidenses homosexuales cuyas políticas anti LGBT afectaron a miles de personas. Por un lado Charlie Crist, ex gobernador de Florida, quien fue “sacado del clóset” después de promover la prohibición de adopción en matrimonios igualitarios y de declararse contra los matrimonios entre personas del mismo sexo. Por otro, el senador de Idaho, Larry Craig fue visto besando a un hombre, después de que redujera el presupuesto de instituciones dedicadas a la investigación y cura del SIDA. (Vía: The Stranger)

¿Es posible separar lo público de lo privado?