Pareja lesbomaternal bautiza a su hijo en una iglesia católica

Manuela y Luisa bautizaron a su hijo Matías en una iglesia católica en Colombia
Pareja de mujeres puede bautizar a su hijo en una iglesia católica

A pesar del constante rechazo de los conservadores, todavía existen iglesias que le dan prioridad a las enseñanzas de la Biblia por sobre los prejuicios. Este fue el caso de la iglesia en Colombia que permitió a Manuela y Luisa bautizar a su hijo Matías. 

Matías siempre tuvo dos mamás. Ellas estaban casadas antes de su nacimiento, por lo que el nombre de ambas aparece en su acta de nacimiento, como Madre 1 y Madre 2. De este modo, ambas tienen igual custodia del pequeño. Además, las dos mujeres obtuvieron licencia de maternidad para cuidar a Matías, una larga y una corta.

Sin embargo, fue difícil encontrar una iglesia que les permitiera bautizar a su hijo y poner en el acta de bautismo a ambas madres. Varias parroquias e iglesias permitían bautizar al menor siempre y cuando sólo apareciera la madre gestante en la partida. 

Algunas iglesias aceptan a la comunidad LGBT. (Imagen: Buzzfeed)

Manuela y Luisa se negaban a esto, pues ellas creen en un Dios como un ser de amor, respeto y bondad y no como un ser de prejuicios. No aceptaban casarse en ningún lugar que no les diera cabida como familia, pues querían que Matías creciera con Dios pero también con dos madres. (Vía: El Tiempo)

Por fin encontraron una iglesia que les permitió a ambas estar en la partida, ya que debería de utilizar los mismos datos del acta de nacimiento del menor. De este modo, las dos madres se sintieron acogidas por la iglesia y aceptadas en ojos de Dios. Igualmente, la iglesia permitirá que Matías haga su bautizo, primera comunión, confirmación y matrimonio, si decide hacerlo.

Lo único que no consiguieron Manuela y Luisa fue que en la partida aparecieran los nombres de todos los abuelos, pues sólo era posible poner los nombres de los abuelos maternos por parte de la madre gestante para asegurar un lazo de sangre. Sin embargo, las dos madres consideraron que esto no demeritaba la aceptación que habían recibido por parte de la iglesia. Para Luisa y Manuela la iglesia les dijo “ustedes son familia, son bienvenidas”.

¿No es eso lo que deberían de hacer todas las iglesias, aceptar y acoger?