Restauradoras con glitter: ‘Que no se remuevan las pintas hasta que se dé solución a la violencia de género’

Este colectivo busca registrar las pintas a fin de generar un archivo sobre la marcha feminista del 16 de agosto

El 21 de agosto, Restauradoras con glitter (un colectivo formado por profesionales asociadas al patrimonio cultural que incluye conservadoras-restauradoras, historiadoras, historiadoras del arte, arqueólogas y arquitectas) se pronunció a favor de documentar las pintas ocurridas durante la marcha feminista del 16 de agosto.

Este grupo de mujeres tiene en común la profesión dirigida a la conversación del patrimonio cultural y, aunque no están a favor de que se pinten los monumentos, sí están a favor del movimiento feminista. Es decir, entienden las razones de las pintas y defienden la legítima defensa de las mujeres.

Restauradoras con glitter considera que en los medios de comunicación se le ha dado mayor difusión a las pintas sucedidas en las marchas, que al verdadero origen del problema: la violencia sistémica a la que se enfrentan las mujeres. Entienden la intervención del Ángel como respuesta a la falta de acción por parte de las autoridades.

En una entrevista con Plumas Atómicas, el colectivo declaró que considera que la intervención al Ángel funciona como una “expresión de un proceso social y cultural” que muestra la falta de acciones suficientes y eficaces para erradicar la violencia de género.

Ellas sostienen que el patrimonio no es estático, sino dinámico: es la sociedad la que se apropia de él, independientemente de su sentido original. En este caso, el significado de la Columna de la Independencia como libertad y victoria también nombra a las mujeres. Ellas, como el 51% de la población, deberían de poder participar de la independencia que el monumento celebra.

Nos explican las participantes del colectivo que el proceso de resignificación es un proceso social natural. Si se utiliza el Monumento a la Independencia como un lugar de celebración en partidos de fútbol; también debería de poder participar de los derechos de las mujeres. Sin que implique necesariamente una pinta, la victoria alada también podría reapropiarse para la marcha feminista. 

Pintas en la Columna de la Independencia. (Imagen: Twitter)

Mencionan, también, que la disciplina de la restauración, así como la violencia de género, ha estado constantemente invisibilizada. En el gremio, el 90% de las profesionistas son mujeres que también participan de la violencia que dio lugar a las pintas.

Una de sus miembros comenta: “No estamos de acuerdo que deriven el movimiento feminista y lo enfoquen a las pintas y al supuesto ‘vandalismo’. El verdadero problema es lo que está pasándole a las mujeres“.

El colectivo busca que no se retiren las pintas hasta que se tomen acciones concretas contra la violencia de género, más allá de mesas de diálogo, vagones exclusivos y silbatos.

A su vez, buscan registrar y documentar las pintas con la finalidad de mantener viva la memoria colectiva sobre el movimiento feminista. Para ellas, la intervención al Ángel podría tomarse como un símbolo e ícono social, sin devenir en estética. Al formar una memoria digital del evento, se podría hacer accesible la documentación de las marchas feministas en México y empezar a crear un archivo de y para mujeres.

Según el colectivo, en ningún otro momento las pintas fueron tan relevantes ni causaron tanta conmoción. Esto se debe a que las pintas fueron muchas y fueron feministas: “no se pintó poquito porque el problema no es poquito“. La manifestación material refleja el grado del problema social.

Sobre el comunicado de Restauradoras con Glitter no ha habido ningún posicionamiento oficial. El colectivo tiene una cita el miércoles 28 de agosto con la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum para plantarle su postura y solicitar la posibilidad de documentar debidamente la intervención feminista en el monumento.

Su principal interés es la generación de un registro. Aunque muchas de ellas son restauradoras, ninguna desearía ser la encargada de limpiar las pintas, pues entienden que su presencia es un grito necesario por parte de las mujeres mexicanas.

Lo que empezó con tres miembros fundadoras, recaudó hasta 180 firmas de profesionistas del medio al momento de lanzar el primer comunicado. Ahora son 300 personas en el grupo que han manifestado su deseo de firmar, pues más mujeres han pedido sumarse a las peticiones del colectivo. No hay ninguna líder, sino que el colectivo se sigue a partir de comisiones específicas dependiendo de las habilidades de cada una.

Por seguridad, todas se mantienen en el anonimato, pues temen repercusiones violentas, como las que han vivido las mujeres que participaron en la marcha del pasado 16 de agosto. Posiblemente las firmas se hagan únicamente con el nombre de pila y la primera letra del apellido. Una de las participantes del colectivo amaneció con su cuenta de Twitter bloqueada después de compartir el manifiesto.

Los monumentos participan del cambio social. No son estáticos ni tampoco son sólo estéticos, son una representación de la sociedad y, como tal, están atravesados por ésta. Aunque las pintas desaparezcan, el hartazgo social no lo hará hasta que haya acciones concretas contra la violencia de género. Como dicen Restauradoras con Glitter: “Primero las mujeres, luego las paredes“.

**************

De acuerdo al comunicado de prensa publicado el 1 de septiembre, Restauradoras con Glitter se reunió el 28 de agosto con la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, a las 7 de la mañana. Además de entregar la postura pública difundida en medios, las participantes del contingente solicitaban:

  • Acceso a la Columna de la Independencia para llevar a cabo un registro y documentación de las pintas; ejercicio que deberá llevarse a cabo antes de que inicien los trabajos de intervención por los daños estructurales del movimiento.
  • Exigir la no criminalización de la protesta.
  • Demandar que no se retiren las pintas de la Victoria Alada hasta que se garantice la seguridad de las mujeres en el país, conforme al cumplimiento del pliego petitorio presentado el 16 de agosto por distintos colectivos feministas.

Respecto al primer punto, la doctora Sheinbaum se comprometió a canalizar al colectivo con la directora general del Instituto Nacional Bellas Artes y Literatura (Dra. Lucina Jiménez López) y con el Secretario de Cultura de la CDMX (José Alfonso Suárez del Real).

Suárez del Real se comunicó con el colectivo por medio de Twitter el 30 de agosto e hizo público su número de contacto. Aunque la comunicación no se realizó por la vía oficial, el colectivo concretó una cita para el jueves 5 de agosto. Por su parte, no han recibido respuesta por parte de las autoridades oficiales del INBAL. 

La doctora Sheinbaum puntualizó que el segundo punto ya estaba siendo tratado en las mesas de diálogo. Después de esa declaración, cerró el diálogo con el colectivo por lo que el tercer punto no pudo ser tratado.