Este jueves, la periodista deportiva María Fernanda Mora reportaba en vivo desde los festejos por la victoria de Guadalajara en la Liga de Campeones Concacaf, cuando aficionados que estaban tras ella le tocaron el trasero varias veces. Su reporte terminó con ella golpeando al agresor con el micrófono.
Más tarde, Mora publicó una carta dirigida a la opinión pública en la que describe la agresión que sufrió y responde a quienes la atacaron por defenderse:
A la opinión pública
— Maria Fernanda Mora ? (@marifermora90) April 30, 2018
Tras los hechos del pasado 26 de abril en La Minerva. pic.twitter.com/9cgJJOhlWl
“No me arrepiento en lo absoluto de mi manera de actuar ante su ataque porque anteriormente ya había sufrido acoso en el desempeño de mi labor periodística”, escribe Mora. “No lamento la forma en que me defendí porque las mujeres NO NOS VAMOS A DEJAR y NO NOS VAMOS A CALLAR“.
La agresión a Fernanda Mora no es un incidente aislado. Versus, una organización que busca erradicar la discriminación del periodismo deportivo, publicó a su vez un comunicado en el que exige soluciones, pues “la mayoría de las mujeres que nos dedicamos a cubrir eventos deportivos hemos vivido alguna situación similar”.
Que no sea cuestión de un día. Firmen la petición para que todas podamos llevar a cabo nuestra labor de manera normal. #UnaSomosTodas https://t.co/PoBCyfXXQz pic.twitter.com/EurvWONyeF
— Somos Versus (@somosversus) April 30, 2018
Tan solo unas semanas antes, la periodista deportiva Marina Lorenzo pasó por una situación similar cuando reportaba desde la Copa del Rey entre Sevilla y Barcelona, donde aficionados gritaron, estorbaron frente a la cámara, la empujaron y la tocaron sin su consentimiento:
1º. Repugnante el acaso a una periodista francesa por parte de unos tipejos en la final de la Copa del Rey.
— Kamchatka (@kamchatka_es) April 25, 2018
2º. Se llama Marina Lorenzo. Brava por no dejarse intimidar. pic.twitter.com/590kA4AGOF
En México, como en muchos otros países del mundo, las mujeres que se dedican al periodismo deportivo son acosadas constantemente: no solo cuando se dedican a reportar desde el estadio, sino también a través de redes sociales.
En su sitio oficial, Versus señala que los viejos estereotipos de género, los que asignan ciertos roles a hombres y mujeres, también viven en Internet:
Bajo este sistema, las mujeres no podemos hablar de deportes. Es un espacio al que solamente podemos acceder bajo ciertas condiciones. Tampoco podemos publicar fotos “provocativas”. Esto desafía la imagen de la “buena mujer”: callada, recatada, que se cuida de no incitar el deseo o la furia de los hombres. Por salirnos de este rol, recibimos ataques, agresiones, acoso y amenazas de violación en redes sociales. Es una forma de vigilar que los discursos femeninos se mantengan a raya.
En un cortometraje de poco más de dos minutos, Versus muestra cómo es ser una periodista deportiva en un ambiente que juzga constantemente a las mujeres por su apariencia y que considera que no tienen derecho a informar al respecto:
Que no podemos opinar.
— Luciana Rubinska (@LRubinska) April 27, 2018
Que cómo nos tenemos que vestir.
Que somos mujeres y no sabemos nada.
BASTA.
Excelente acción y gran vídeo para mostrar lo que sufrimos las periodistas deportivas.#NoMeToques#UnaSomosTodas pic.twitter.com/dKld7rfoA4
“Miles de mujeres son víctimas de abuso y violencia en línea por el simple hecho de ser mujeres. Muchas, como nosotras, somos objeto de estas agresiones por hablar de deportes porque ‘no nos corresponde’. Nuestro aspecto físico no debería ser motivo de violencia y discriminación. Ejercer nuestra profesión, tampoco”.
