Dan derechos de paternidad a violador en Alabama

El caso de Jessica Stallings marca un terrible precedente en la historia de Estados Unidos

Mientras que alcaldes de Alabama sugieren en un post de Facebook “matar a la comunidad LGBT+” y el Senado del estado aprueba leyes draconianas contra el aborto; ante el caso de Jessica Stallings, quien debe compartir derechos de paternidad con su violador, se ha marcado un precedente a favor de los violadores.

Además, ha adoptado la prohibición más dura contra el aborto a nivel nacional: el procedimiento es ilegal aun para víctimas de violación y cualquier doctor que lo practique podría ser encarcelado hasta por 99 años.

A su vez, es uno de los dos estados, junto con Minnesota, que no ha determinado los derechos de paternidad para cualquier niño o niña que sea producto de violación o incesto. 

Uno de los miembros de la Organización Nacional de Padres, Ned Holstein, dijo que permitir que la corte termine los derechos parentales con base en acusaciones de violación es “una invitación al fraude“.

Comentó que “quitarle el hijo a alguien es un acto lamentable. Y si se le hace a un padre inocente, también le niegas, de manera permanente al niño la posibilidad de tener a un buen padre mientras lo pones en custodia única de una madre despiadada que es capaz de fabricar una acusación atroz”. Sostuvo, también, que aun una persona acusada de violación tiene “mérito” en la concepción del niño.

La mayoría de los estados del país utilizan el estándar de “evidencia clara y convincente para estos casos. Aun cuando no haya suficiente evidencia para condenar a un violador, mientras la evidencia sea “posiblemente más cierta que falsa” sí es posible terminar los derechos de paternidad.

En Estados Unidos, tres de cuatro violaciones no son reportadas según la Red Nacional de Violación, Abuso e Incesto. Se estima que sólo 1% del total de violaciones terminan con el responsable en la cárcel.

El caso de Jessica Stallings

Jessica Stallings fue violada por el medio hermano de su madre desde que tenía doce años. Cuando cumplió dieciocho, ya había pasado por cuatro embarazos, dos de los cuales no llegaron a término. Aunque su familia la obligó a casarse con su tío, ella escapó y posteriormente la corte consideró que el matrimonio era ilegal debido a la relación familiar.

Jessica rehizo su vida con sus dos hijos, uno de 15 y el otro de 12, hasta 2017. A pesar de pruebas de ADN confirmando la relación familiar entre Jessica y su tío, un juez le permitió a Lenion Richard Barnett derecho a ver a los niños durante Navidad.

Este caso marca un terrible precedente en Estados Unidos, donde un aproximado de entre 7 mil y 32 mil de los embarazos son causados por violaciones.

¿Algún día el estado de Alabama le dará prioridad a los derechos de las mujeres sobre los de los violadores?

Con información de The Washington Post