El trueque en Tianguistenco peligra por la ambición de partidos políticos

Todo o casi todo en este mundo tiene un precio, pero si hablamos de resistencias de los pueblos indígenas podemos hablar de ejercicios autónomos o de prácticas libres de gobiernos corruptos. ¿Es posible sobrevivir afuera de un mundo regido por prácticas de abuso, ambición y autoritarismo?

El Consejo Indígena del Trueque es un ejemplo de que sí es posible y, mejor aún, es posible establecer otro mundo que no dependen de las leyes del mercado actual, que tenga su propia organización y provea de alimento a las personas sin la necesidad de una moneda.

El intercambio o trueque que se vive en Santiago Tianguistenco es un mundo posible en el que conviven más de 3 mil 500 comerciantes. Ahí, se intercambia leña por alimentos, semillas, legumbres, verduras, frutos, plantas medicinales y otros productos de los pueblos aledaños.

Pero quizá la pregunta no sólo tiene que ver con el precio de todo, si no, con quiénes se creen con el poder de vender este otro mundo posible. En este sentido, el trueque en Santiago Tianguistenco puede significar un producto que la cultura, la economía y la política están dispuestos a comprar incluso a altos costos, humanos, naturales e incluso históricos.

Desde hace varios años el Consejo Indígena del Trueque (CIT) ha denunciando los hostigamientos que viven por parte de las autoridades, no sólo porque se niegan a usar la moneda oficial si no, porque también se niegan a formar parte de la cultura, esa que hace mágicos a los pueblos y te hace extranjero de tu propio país. Por si por si fueran poco, el CIT también es hostigado por negarse a formar parte de la corrupción del PRI. (Vía: Sin Embargo)

En días recientes, la fundadora del Consejo Indígena del Trueque, Ernestina Ortiz Peña, denunció que el pasado 1ro de julio, un grupo de hombres arribó al tianguis para amedrentar y violentar a quienes se encontraban ahí, principalmente a ella.

Según el testimonio de Ernestina, el ataque estuvo encabezado por Agustín Quitero Osorio quien se identificó como “Jefe Supremo de San Nicolás Coatepec de la Bateas”, una comunidad del municipio.

Ernestina cuenta para Sin Embargo, que meses antes al ataque, se negó a convertirse en “Jefa Suprema de Tianguistenco”. La propuesta fue realizada por el presunto “Gobernador Indígena del Estado de México”, Fidel Hernández, pero ojo, estos nombramientos se emiten directamente por el gobierno estatal y no están legitimados por el pueblo indígena. Así que prácticamente aceptar estos cargos sería imponer el poder sobre los usos y costumbres de los pueblos indígenas.

“Cabrones, eso no se hace. Estaría haciendo algo en contra de la tradición de mi mismo pueblo que para mí es sagrado. Las autoridades se eligen a través de usos y costumbres y no estoy de acuerdo con esas representaciones que hace el gobierno. No le entro a eso.” Respondió Ernestina a las invitaciones de Hipólito y Fidel.

En un comunicado  el Consejo Indígena del Trueque informa que estas imposiciones se promueven a nivel nacional y se sabe que estos “Jefes Supremos” servirán como promotores del voto para el PRI en el 2018.

“Esta es una práctica que se está extendiendo en los pueblos Indígenas del Estado de México y tiene la finalidad de debilitar la organización de las comunidades Indígenas, nombrando supuestas autoridades tradicionales pero que no son legitimadas por las comunidades o los pueblos.”  Se expresa en el comunicado. 

El Consejo Indígena del Trueque se conforma por comunidades nahuas, tlahuicas y otomíes de la cordillera Bosque Otomí-Mexica del Estado de México. Los intercambios que se hacen, no sólo en especie sino a nivel afectivo, construyen una especie de resistencia y reivindicación de la democracia alimentaria de forma autónoma y autogestionada. (Vía: Másde131.com)

No todo en el mundo tiene un precio pero quienes se encuentran en el poder creen que todo el mundo puede comprarse con la moneda de la corrupción.

 

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