A través de un hilo en Twitter, la promotora cultural Luz Valdez dio a conocer una lista de productos comercializados popularmente en todo el país que se hacen pasar por artesanales pero que, en realidad, no lo son.
En 30 tweets, la también modelo originaria de Irapuato no sólo expuso la mercancía de producción industrial sino el gran problema que representa para los artesanos, pues sus productos son reemplazados por estas opciones de baja calidad pero mucho más baratos.
Incluso, detalló que los artesanos sólo manejan una sola línea de productos, por ejemplo, prendas hechas con telar de pedal; en cambio, los ‘coyotes’ tienen variedad de tallas y modelos, pues sus productos provienen de procesos industrializados y con prácticas de comercio injusto y deshonestas, la mayoría de las veces.
Abro hilo de cosas que se venden diciendo que son artesanías mexicanas pero en realidad no lo son. ?? pic.twitter.com/SgHXpRJz3j
— Luz Valdez (@luzvaldezg) June 16, 2021
El hilo comienza describiendo que las bolsas con patrones floreados que se comercializan en mercados, tiendas y tianguis de forma popular, en realidad, son de origen chino.

Y, las mochilas que parecen ser elaboradas con la técnica del telar de cintura, se elaboran en Tlaxcala, en talleres industriales. Como el caso de los suéteres de jerga, mismos que también exhibió en este hilo.

Así mismo, los jorongos o gabanes que, tradicionalmente son elaborados con bordados artesanales sobre lana o con telar de pedal, pero los que se comercializan en ferias y tiendas son hechos con metros de tela diseñados en talleres industriales. No son una artesanía.

Lo mismo ocurre con blusas, huipiles o hasta ‘ropa hindú’ que se vende como si fuera una artesanía mexicana, pero en realidad son elaboradas con telas de baja calidad y en maquiladoras con malas condiciones laborales.

“Absolutamente todas que estampen o simulen bordados de diferentes etnias y comunidades son un golpe bajo y desleal a todos los artesanos del país y con lo que han luchado durante muchos años. No compren estampados”.
Menciona Luz en un tweet que contiene imágenes de la marca mexicana Pineda Covalin, caracterizada por su estilo apegado al tradicional mexicano con bordados y productos muy similares a los artesanales.
Incluso, este tipo de marcas ha sido criticada por apropiación cultural, como lo ocurrido con una marca Australiana que plagió un huipil mazateco.

Otro artículo comercializado como si fuera artesanía son las chalinas bordadas con hilo y lentejuelas que quieren hacerse pasar como los tradicionales rebozos de seda.

Al igual que esta promotora cultural, el gobierno mexicano también ha aumentado las medidas para proteger las artesanías, a sus productores y evitar la apropiación cultural.
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