¿Qué podría pasar con las tropas estadounidenses que llegarán a la frontera?

Como hace seis meses, una caravana migrante se dirige hacia la frontera de Estados Unidos, donde la gran mayoría planean solicitar asilo político, al que tienen derecho según leyes internacionales. Como hace seis meses, Donald Trump ha reaccionado con violencia y terror ante este éxodo y ya aprobó el envío de elementos del ejército estadounidense para “frenarlos”, pero hay un problema: el ejército no puede hacer nada más que apoyar a las autoridades locales.

Dejemos algo bien claro desde el comienzo: la Caravana Migrante todavía está cruzando México, está en Oaxaca y la reacción del gobierno federal está lejos de ser la ideal (menos aún la que está obligada a dar por acuerdos internacionales); y dejemos otra cosa en claro: Trump no es el primer presidente que decide enviar tropas a ‘reforzar’ la frontera, George W. Bush y Barack Obama enviaron elementos de la Guardia Nacional y los resultados de esas decisiones fueron, cuando menos, tibias.

Ahora bien, esta vez Trump está enviando militares en activo, no reservistas ni tropas recién reclutadas. Cinco mil soldados estadounidenses serán enviados a los puntos más conflictivos de la frontera pero, en realidad, no podrán hacer mucho más que ser apoyo logístico de la Patrulla Fronteriza.

A diferencia de lo que ocurre en México, en Estados Unidos el ejército no puede ejercer funciones policiacas al interior del territorio estadounidense: no pueden detener a nadie, ni realizar investigaciones dentro de sus fronteras. Lo que sí pueden hacer es cambiar aceite, reforzar bardas, dar mantenimiento a los vehículos y manejar el equipo de vigilancia que ya tiene la Patrulla Fronteriza.

La única forma en la que el ejército podría ejercer acciones policiacas es si Trump declara una situación de emergencia nacional, como ocurriera en 1942 en la costa de California, cuando el ejército detuvo y envió a campos de concentración a ciudadanos de origen japonés. Sin embargo, serían las mismas Fuerzas Armadas las que se opondrían a ello. (Vía: Quartz)

Trump sí enviará a los militares a la frontera con México

Como escribe John Cassidy en The New Yorker, la operación “Faithful Patriot” (“Patriota Fiel”) no es más que un simulacro electoral, lo mismo que su declaración de eliminar la ciudadanía por nacimiento. Las elecciones intermedias serán el siguiente 6 de noviembre y está en riesgo el control del partido Republicano en ambas casas: Representantes y el Senado.

Hasta el momento, el miedo y el constante estado de amenaza que hace público Trump ha afectado la forma como, incluso en México, se ha recibido a la Caravana Migrante. ¿Su estrategia será suficiente para mantener el control del poder legislativo o, como el Ejército en la frontera, sólo estará ahí, de fondo, nada más estorbando?

Por: Redacción PA.