¿Qué es una revolución?

Las revoluciones nos recuerdan la capacidad transformadora del ser humano
(Imagen: Museo Louvre)

A la luz de las conmemoraciones por el 110 aniversario del inicio de la llamada Revolución Mexicana parece una buena oportunidad revisar este concepto.

Si bien, pensar en un movimiento revolucionario nos remite a revueltas, agitación y conflictos armados violentos, es importante tener en cuenta que no es lo único que la define.

Por ello, en este breve texto intentaremos aproximarnos de una manera más profunda a este término tan conocido por todos.

¿Qué es una revolución?

Revolución puede definirse en su sentido más amplio como un cambio radical en la forma de hacer o pensar sobre determinada cosa o situación. En este sentido, una revolución permite romper con las ideas tradicionales y crear nuevos paradigmas.

Partiendo de esta definición podemos hablar de diferentes tipos de revolución: científica, tecnológica, artística, política, económica, social e incluso cultural.

A lo largo de la historia, las revoluciones han significado puntos de inflexión ligados directamente con las ideas de progreso y desarrollo. En un sentido positivo, son sucesos que han permitido la evolución de la sociedad en sus diferentes ámbitos y sin las cuales, no podríamos entender nuestra forma de vida actual.

 

(Imagen: Flickr)

Ahora bien, si pensamos este término desde las ciencias sociales, encontraremos que además de lo anterior, una revolución implica dos cosas más: conflicto y transformación.

Desde este enfoque, una revolución es un cambio radical y profundo, es una ruptura con el régimen anterior y la búsqueda de un nuevo orden. Históricamente, las revoluciones han buscado la transformación de sistemas políticos, gubernamentales o económicos considerados injustos o autoritarios.

Y aunque la revolución puede ser impulsada en primera instancia por un grupo específico, requiere de la participación colectiva para su realización. Es decir, los ideales o cambios perseguidos deben tener un amplio poder de convocatoria para que las masas se incorporen.

Las grandes revoluciones

En la historia de la humanidad han habido movimientos revolucionarios considerados emblemáticos. Sin estas revoluciones, los grandes cambios sociales, políticos y económicos no hubieran sido posibles.

Por ello, vale la pena mencionar a tres de las grandes revoluciones que representan un hito en la historia.

La Revolución industrial

Se entiende por Revolución industrial a aquellos cambios tecnológicos y socioeconómicos que se dieron entre mediados del S. XVIII y la mitad del S. XIX. Inició en el Reino Unido y poco a poco se extendió hacia el resto de Europa y Estados Unidos.

Esta revolución implicó la transformación de una economía basada principalmente en la artesanía y la agricultura a otra basada en la producción industrial.

(Imagen: Flickr)

Asimismo, provocó grandes cambios en el ámbito tecnológico, de transportes y la construcción de grandes maquinarias que permitieron hacer más eficientes los procesos productivos.

Sin la Revolución industrial, no se entendería la consolidación de las metrópolis, la creación de las grandes vías y medios de comunicación, ni el modo de producción capitalista.

“Libertad, igualdad y fraternidad”: la Revolución Francesa

Se conoce como Revolución francesa al movimiento social y político ocurrido en Francia en el año de 1879. Dicha revolución, implicó el derrocamiento de la monarquía absolutista representada por Luis XVI y la instauración de un gobierno republicano y liberal.

La enorme importancia que tiene la Revolución francesa en la historia de la humanidad radica no solamente en su carácter político. La Revolución francesa significó una transformación de las ideas basándose en los ideales de la llamada Ilustración.

(Imagen: Flickr)

Bajo el lema de “Libertad, igualdad y fraternidad“, las masas empobrecidas de Francia derrocaron al sistema aristocrático y buscaron la construcción de una sociedad basada en los derechos fundamentales de todos los humanos.

Mucho se ha escrito sobre esta Revolución y en novelas como Los Miserables, de Víctor Hugo, podemos acercarnos a la época previa a este movimiento.

La Revolución mexicana

La llamada Revolución mexicana es un suceso histórico generado en México en el año de 1910. Implicó el levantamiento armado liderado en primera instancia por Francisco I. Madero con el fin de terminar con el régimen de Porfirio Díaz.

Este conflicto armado, buscaba además acabar con el sistema latifundista y establecer un sistema de gobierno democrático basado en los derechos sociales como la libertad y la igualdad.

(Imagen: INAH)

Para muchos teóricos, la Revolución mexicana es considerada como el movimiento que desencadenó la entrada de México a la modernidad. También es vista como una de las grandes revoluciones sociales del S. XX., junto con la Revolución rusa.

Si bien, para algunos investigadores la Revolución mexicana es un proceso inacabado debido a que los ideales perseguidos por este movimiento no lograron consolidarse en su totalidad, es muy importante no perder de vista la enorme trascendencia que tuvo en la historia de nuestro país.

Más allá de que la mayoría de las grandes revoluciones hayan sido conflictos armados y sumamente violentos, no debemos perder de vista su carácter transformador.

Las revoluciones nos recuerdan el papel activo y transformador que tenemos los seres humanos, así como su capacidad para construir y generar nuevas formas de hacer y pensar.

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