¿Sabías que si recibes propinas tienes que pagar impuestos?

Al constituir un ingreso para el trabajador, las propinas deberán ser declaradas... pero sin posibilidad de deducir
Se deben pagar impuestos sobre la propina

Todo ingreso del contribuyente debe ser declarado… y toda declaración implica un pago de impuestos. Eso incluye, desde abril de 2019, las propinas.

El artículo 43/ISR/N sostiene que las propinas constituyen un ingreso para el contribuyente, dentro de los criterios de la Ley del Impuesto Sobre la Renta. Es decir, se debe de pagar un impuesto sobre las propinas que se reciben.

Sin embargo, las propinas, al ser parte de un pago directo, no incluyen IVA. Por lo tanto, no son deducibles. De este modo, el contribuyente no sólo tendrá que declarar su ingreso con propina, sino además no podrá deducir este ingreso por su simple naturaleza.

Aunque las propinas constituyan un ingreso y deban ser declaradas, la propina no es obligatoria. Por lo que el ingreso del trabajador siempre será fluctuante. Parece hasta incongruente que el trabajador deba declarar su ingreso sobre un monto que no es fijo ni establecido.

La Ley Federal de Protección del Consumidor establece que las propinas son una “gratificación voluntaria” y no hay ley que exija el pago obligatorio de ésta.

En los restaurantes, por ejemplo, hay dos maneras de tratar la propina. Algunos reparten el total de propina entre meseros, cocina, barra y caja. Otros permiten que el mesero se quede con cualquier excedente al 10% antes de repartir la propina entre en distintos porcentajes para todos los trabajadores. Ya desde aquí la contabilización de la propina es un problema, ya que depende de la declaración individual del trabajador.

Para garantizar que la propina siga siendo voluntaria, Profeco ha realizado, durante este año, un total de 35 mil verificaciones en las que 12% de los establecimientos han presentado irregularidades respecto al cobro de propina. Al no exhibir precios o exigir propina, están quebrantando la Ley del Consumidor. (Vía: Expansión)

Precisamente porque la propina es opcional, se dificulta más determinar el número de propinas que gana cada contribuyente de manera reglamentaria, sobre todo si es el jefe del trabajador quien deba determinar la cantidad declarada. (Vía: Zócalo)

Ante esta problemática: el contribuyente se enfrenta a una regulación de un ingreso que no puede asegurar. Mientras tanto, el consumidor sigue gozando de todos sus derechos. 

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