La pandemia de gripe de 1968: ¿por qué fue olvidada y qué lecciones podemos aprender?

También es conocida como la gripe de Hong Kong
(Imagen: South Morning China Post)

Mientras el mundo está atravesando la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 que causa COVID-19, los científicos y gobiernos del orbe están tratando de buscar la manera de lidiar con la emergencia sanitaria. Y tal vez puedan retomar las lecciones de una pandemia que ha sido casi olvidada: la pandemia de gripe de 1968 o la pandemia de Hong  Kong.

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¿Qué fue la pandemia de gripe de 1968?

La pandemia de gripe de 1968 fue un brote global de gripe que se originó en China en julio de 1968 y duró hasta 70. La pandemia, que a veces se llama la gripe de Hong Kong de 1968, fue la tercera pandemia de gripe del siglo XX. Le anteceden la gripe española de 1968 y la gripe asiática de 1958. 

La pandemia de 1968 se inició por la aparición de un virus conocido como influenza A subtipo H3N2. Se sospecha que este virus evolucionó a partir de la cepa de influenza que causó la pandemia de 1957, el A H2N2, a través de un proceso llamado cambio antigénico, en el cual el antígeno hemaglutinina (H) (una sustancia que estimula una respuesta inmune) en la superficie externa del virus sufrió una mutación genética para producir el nuevo antígeno H3.

Debido a que el nuevo virus retuvo el antígeno neuraminidasa (N) N2, las personas que habían estado expuestas al virus de 1957 aparentemente conservaron la protección inmune contra el virus de 1968. Esto explicaría la suavidad del brote de 1968 en relación con la pandemia de 1918.

Gripe de Hong Kong

Aunque el brote de gripe de 1968 se asoció con relativamente pocas muertes en todo el mundo, el virus fue altamente contagioso, un factor que facilitó su rápida diseminación global. De hecho, a las dos semanas de su aparición en julio en Hong Kong, se informaron unos 500 mil casos y el virus se propagó rápidamente por todo el sudeste asiático.

En varios meses había llegado a la Zona del Canal de Panamá y a los Estados Unidos, donde los soldados que regresaron a Vietnam lo llevaron al extranjero. A finales de diciembre, el virus se había extendido por todo Estados Unidos y había llegado al Reino Unido y a países de Europa occidental, Australia, Japón y varios países de África. Europa oriental y América Central y del Sur también se vieron afectados. La pandemia ocurrió en dos oleadas, y en la mayoría de los lugares la segunda ola causó un mayor número de muertes que la primera ola.

El virus de la influenza H3N2 (Imagen: Wikicommons)

¿Qué tan letal fue?

De acuerdo con Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), un millón de personas murieron por esta gripe, con 100 mil muertes en los Estados Unidos. Afectó principalmente a personas mayores de 65 años y a niños.

La infección causó síntomas de las vías respiratorias superiores típicos de la gripe y produjo síntomas de escalofríos, fiebre y dolor y debilidad muscular. Estos síntomas generalmente persisten entre cuatro y seis días.

¿Qué medidas se tomaron?

Como en esta pandemia de COVID-19, se hizo hincapié en las medidas de higiene (lavado de manos, estornudo de etiqueta, distancias social) pero no hubo ni cuarentena ni confinamiento. Entonces, ¿qué lecciones podemos aprender. Hay una que es muy importante.

La segunda ola

La segunda ola fue pero que la primera, ya que se cree que el virus de la gripe mutó y fue más letal que la primera, sobre todo en Europa. En el Reino Unido murieron 80 mil personas. Y esa es la lección que tenemos que aprender: estar preparados para la segunda ola del COVID-19.

Quizás la pandemia de 1968 no provocó una crisis económica mundial porque la generación en el poder tenía una actitud más optimista hacia las enfermedades. Tuvieron que lidiar con dolencias como el sarampión y las paperas, y sólo unos años antes habían encontrado una vacuna contra la poliomielitis. Además, venían de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy en día, el virus H3N2 sigue siendo frecuente como una enfermedad estacional. Así que parece que es solo cuestión de tiempo antes de que COVID-19 se una a esta cepa de gripe en algún punto, pero no antes de que se tenga una vacuna. 

Con información de BBC