¿De verdad Rusia está detrás de Andrés Manuelovich?

Desde el inicio de este año, algunos medios y opinadores mexicanos han dado vuelo a hipótesis para explicar el actual momento de las elecciones presidenciales: Rusia está detrás de López Obrador. ¿Cómo estará de sustentada su teoría de la conspiración que hasta AMLO (que tiene el humor de una rama de epazote) se burló con un video donde afirma ser Andrés Manuelovich?

López Obrador tuiteó un video desde el malecón del Puerto de Veracruz donde, luego de anunciar las ciudades que visitará en su gira, anuncia que se dio un momento para esperar a los submarinos rusos de los que vive. Ahí fue donde confesó que también le llaman Andrés Manuelovich.

Ahora, el nombre no es invento del tabasqueño: el día de ayer, Javier Lozano acusó a Obrador de ‘tener una obsesión tan grande’ que es capaz de aliarse con los rusos y de paso reveló su nombre secreto, “Manuelovich”; y lo dice el que dejó el PAN para irse al partido al que juró odio eterno. Lozano no es el único que asegura que Rusia busca desestabilizar la región. Entre la cargada de periodistas que coinciden con él, uno de los más sensatos sería León Krauze, pero incluso él ha caído en temores apocalípticos. (Vía: La Jornada)

En su columna de El Universal, Krauze recupera un informe de el Senado de los Estados Unidos que describe los planes de Putin para interferir en democracias occidentales para que lleguen al poder gobiernos afines al suyo. Aunque el juego de tronos geopolítico es real, difícilmente México tiene un papel significativo en él, máxime cuando la región ya fue desestabilizada por Donald Trump.

Incluso recupera la acusación lanzada por una columna de opinión del Washington Post, pero que es solo eso: una columna de opinión, no una investigación, por más que algunos medios mexicanos lo querían ver como una revelación.

Ahora bien, tanto Krauze como otros opinadores dicen tener un indicio claro de esta intervención rusa en México. No es una financiación secreta ni un ejército de hacerks en un sótano de Moscú, tampoco es pruebas de una reunión de Obrador con la embajada rusa: su único “indicio” es la presencia de John Ackerman en el medio Russia Today.

No es secreto que ese canal es el vocero de Rusia en el mundo, pero de ahí a alegar que por esa conexión se han comprometido la democracia mexicana y las próximas elecciones es una completa exageración.

Aun si la esposa de Ackerman trabajara en un posible gabinete de Obrador, eso no compromete la seguridad nacional ni es una prueba de intervención extranjera. ¿Lanzaríamos acusaciones semejantes si la pareja de un funcionario del posible gabinete de Meade hubiera trabajado en un puesto menor de una empresa afín al gobierno norteamericano o una minera canadiense?

¿De verdad el Washington Post dice que Putin ayuda a AMLO? 

A todos nos queda claro que Rusia tiene intereses en las votaciones de muchos países y que hay resultados que le convienen mucho más que otros; a nadie le queda claro por qué sería una victoria desestabilizar México. ¿Cómo estará la cosas que hasta el canciller Luis Videgaray está de acuerdo en que esta teoría no tiene sustento?

Lo que sea de cada quien, nos gustaba más cuando decían que Obrador convertiría a México en Venezuela.

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