Breve historia del clítoris

Esta es la historia del órgano menos estudiado y divulgado por la ciencia; es más que un 'botón' previo al coito
Historia del clítoris y sus compañeros, eyaculación y orgasmos. Imagen: Especial

Todas las cosas que has escuchado acerca del clítoris y su ‘funcionalidad’ como ‘botón’ previo al coito son mentira. El clítoris es mucho más que eso: es un órgano único y es exclusivamente para el placer y no, no hay nada de malo en eso.

Este órgano es el menos estudiado por la medicina y los expertos en anatomía; los científicos le dejaron de poner atención cuando descubrieron que no cumplía ninguna función reproductiva más que la de sentir placer.

El clítoris tiene su historia y es ésta:

Su nombre viene del griego kleitoriánzein, que es un término específico para designar que su estimulación es para procurar el placer. También se cree que su origen tiene qué ver con referentes a ‘colina y montículo’ e incluso ‘llave o cerradura’, pero esto no ha sido determinado por los lingüistas.

Un anatomista griego llamado Rufo de Éfeso conocido como el ‘padre de la medicina’ fue quien atribuyó el termino ‘masturbación’ a la estimulación manual del pene, pero Hipócrates, a quien Éfeso admiraba, supuso en aquel entonces que ésta servía para desencadenar los procesos de fertilidad de la mujer.

Quizá por eso los anatomistas -en su mayoría hombres… todavía hoy- pensaron que el clítoris tenía una función reproductiva y al hallar que sólo era para el placer, lo dejaron en las sombras.

Fue hasta 1559, en el Renacimiento, que otro anatomista de nombre Mateo Realdo Colombo puso atención en dicho órgano y junto a Gabriel Falopio -sí, el descubridor de las trompas- quiso adjudicarse el descubrimiento del clítoris, pero Caspar Bartholin, un sueco, se los impidió, pues les recordó que éste punto ya lo habían estudiado los griegos hace miles de años.

Luego de ese acercamiento breve a lo que es el clítoris, pasaron casi otros 500 años para que en 1998 la investigadora Helen E. O’Connell, estudiara la anatomía de éste órgano femenino relegado por la historia, la ciencia y la medicina.

Varios años de investigaciones rindieron frutos cuando en 2005 reveló que la anatomía del clítoris era mucho más que un ‘pequeño botón’. Éste está conectado a una pared vaginal con una morfología piramidal y el tamaño del clítoris puede variar, algunos lo comparan con un ‘micropene’, ¡ah! y también está cubierto por un glande, como el pene.

Sí, las mujeres también tienen glande, ya acéptenlo. Pero no sólo eso: el clítoris está estrechamente relacionado al orgasmo y con ello se dejaron atrás los años en los que se creía que los orgasmos sólo eran vaginales.

El clítoris y el orgasmo van de la mano pues de acuerdo con The Journal of Sex Research, el 70.9% de las mujeres llega al orgasmo cuando hay penetración acompañada de estimulación manual y el 72.8% lo alcanza cuando la penetración se acompaña de sexo oral.

Este dato difiere mucho del 49.9% de las mujeres que alguna vez llegaron al orgasmo sólo mediante penetración vaginal. Además, según información de The Journal of Sex Research, el orgasmo vaginal no existe, pues el orgasmo es resultado directo de la estimulación del clítoris desde el interior de la vagina.

Otro dato respecto al clítoris y el orgasmo, es que van ligados también a la eyaculación femenina. Sí, las mujeres también pueden eyacular, no es exclusivo de los hombres.

La eyaculación femenina es esa sensación que la mujer tiene de ‘orinar’ y que cuando lo libera, se traduce en un líquido transparente y un poco blanco o un fluido que a veces se nota amarillo, pues puede contener restos de orina que estaban en la urea.

Es esta misma característica la que ha hecho que los científicos naden en la duda de si se trata de eyaculación o es sólo orina, pero lo que es cierto es que al estar tan cerca la próstata de la uretra, cuando una mujer alcanza el orgasmo durante el coito y siente ganas de ‘orinar’ reprime ese impulso, lo que podría significar que todas las mujeres tienen capacidad de eyacular pero no lo saben porque no lo han dejado fluir pensando que eran sus ganas de hacer pipí y no su líquido prostático.

Así que sí, el clítoris existe, brinda placer y no es sólo un botón. Su travesía en la oscuridad fue larga pero ahora que salió a la luz -de nuevo- ¿por qué no devolverle el favor y darle ratos de placer? No permitas que vuelva a regresar al oscurantismo; es tuyo, disfrútalo sin miedo.