¿La Guardia Nacional puede revisar tu mochila en el metro y te puedes negar?

¿Puede la policía o la Guardia Nacional revisarte tu mochila sin orden judicial en las estaciones del metro?

La participación directa de la Guardia Civil en operativos de la policía capitalina en estaciones del Metro de la Ciudad de México ha levantado preguntas sobre la legalidad de éstos. Aquí tratamos de responderlas.

Mientras que lo peor de la “Guerra contra el narco” en el norte y sur de México enseñó a la ciudadanía a generar un código de conducta para interactuar con el Ejército y la Marina, en la CDMX veíamos eso muy lejos.

Esta mañana, cuando en nueve estaciones del Metro aparecieron elementos de la Guardia Nacional con armas largas y pertrechados para “apoyar” en operativos de cateo, los capitalinos se dieron cuenta de golpe de esa cotidianidad a la que tendrán que acostumbrarse.

De acuerdo con Jesús Orta, secretario de Seguridad Ciudadana de la CDMX, se están realizando inspecciones aleatorias de mochilas y maletas en las estaciones “con alta incidencia delictiva”.

Sin un plan público sobre las estaciones que se incluirán en estos operativos o las razones ministeriales o policiacas para realizarlos, la constitucionalidad de estos operativos es, cuando menos, dudosa.

¿Es legal que te revisen aleatoriamente y sin orden judicial tus pertenencias?

En pocas palabras: no. En un poco más: no, pero es un poco más complicado que eso.

En 2013 y de nuevo en 2018, la Suprema Corte de Justicia determinó que hay ocasiones en las que estos retenes y las inspecciones aleatorias son legales siempre y cuando los elementos puedan justificar la vinculación de la revisión con la comisión de un delito:

El policía únicamente puede realizar estos actos de inspección, si y sólo si, se encuentra ya en el marco de una investigación criminal. Esto ocurre cuando hay una denuncia de hechos, aunque sea formal ante el MP o la Policía, o informal directamente ante los agentes de seguridad y puede suceder en dos momentos o situaciones”, indicó la SCJN en marzo del 2018. (Vía: Animal Político)

Guardia Nacional en el metro de CDMX (Imagen: Especial)

Esta decisión de la SCJN determina, además, que esta sentencia no incluye de ninguna forma que la policía o el Ejército pueda realizar inspecciones por la apariencia de las personas y, en caso de ser descubierta evidencia inculpadora, será labor de un juez determinar si la autoridad puede justificar plenamente la revisión.

Esta sentencia de la Corte parecería que contradice el artículo 16 constitucional que ya en varias ocasiones ha sido mencionado en redes sociales:

Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”. (Vía: Orden Jurídico)

Desde el 2013, la SCJN determinó que retenes militares e inspecciones como estas no son anticonstitucionales, de nuevo, sólo si se puede justificar la relación de la persona con un delito.

Por ejemplo: si alguien denunciara que le robaron su celular y sus cosas en la bajada del metro, la policía y la GN que apoye podría poner un chequeo de seguridad en la salida de esa estación, pero no podría hacerlo, de acuerdo a la sentencia de la SCJN, hacerlo por el puro gusto de hacerlo como, hasta el momento, pareciera ser el caso.

Entonces, ¿puedo negarme o no a una inspección?

Legalmente, si la policía o el elemento de la Guardia Nacional no puede “aportar de manera clara y concatenada los hechos y datos con los que contaba” para justificar la revisión, estás en todo tu derecho de negarte.

Sin embargo, este tipo de operativos dependen, justamente, de la criminalización de la ciudadanía que dice proteger: ya que los operativos comienzan en zonas con alta incidencia delictiva, todos los usuarios son sospechosos por vivir en zonas de alta delincuencia. (Vía: Marisol Lebrón, “Mano dura contra el crimen and Premature Death in Puerto Rico”)

Como te lo explicamos con anterioridad, está demostrado en estudios en Estados Unidos alrededor de medidas semejantes, más que para disminuir los delitos, estos operativos buscan desalentar el delito con la proximidad de la violencia del Estado.

La lógica de criminalización refuerza la ejecución de medidas más violentas contra la población, lo que puede terminar en casos de ejecuciones extrajudiciales y violaciones graves de derechos humanos, como documentaron periodistas en estados como Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas y Guerrero.

Elementos del Ejército y la Marina se han visto involucrados en múltiples ejecuciones extrajudiciales que iniciaron cuando las víctimas se negaron a frenarse en un retén o no registraron el alto cuando se les marcó.

Como registra Daniela Rea en La Tropa: por qué mata un soldado, la lógica de confrontación de las fuerzas armadas ve enemigos a abatir, no ciudadanos con derechos y garantías.

Entonces: ¿puedes negarte a que te revisen tu mochila? Sí… de principio.