¿Qué está pasando en Morelos entre Graco Ramírez y el exrector de la UAEM, Alejandro Vera?

El día de hoy, la Fiscalía General de Morelos ha catalogado a Alejandro Vera, exrector de la UAEM y a su esposa, María Elena Ávila Guerrero, como prófugos y ha solicitado la ayuda de la PGR, Interpol y el Instituto Nacional de Migración por acusaciones de enriquecimiento ilícito; mientras, activistas, políticos, académicos, alumnos y personal de la Universidad, acusan a Graco Ramírez y su Fiscalía de emprender una “persecución política”.

Todo comenzó con las revisiones que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hiciera a todos los organismos de gobierno sobre sus gastos y presupuesto en 2016: había millones de pesos que varias universidades estatales no podían justificar. Luego, fue la #EstafaMaestra, investigación especial de Animal Político que le daba una historia a esos gastos: desvíos millonarios a veces con intenciones electorales, a veces como simple y llano robo. (Vía: Animal Político)

Luego está Graco Ramírez y la sucesión de la gubernatura el año siguiente. Ramírez, “líder” moral del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Morelos, incluso llegó a coquetear con la idea de ser presidenciable por el Sol Azteca para las elecciones del 2018, pero el sismo del pasado 19 de septiembre canceló toda posibilidad ante la evidente ineptitud de su administración, las acusaciones de acaparamiento de despensas y el querer montar un espectáculo mediático alrededor de su imagen.

El vínculo que une estos dos escenarios es Alejandro Vera, exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), quien ha sido desde siempre, un duro crítico de la administración de Ramírez y, al mismo tiempo, un rival dentro de las filas de su partido (aunque Vera no ejerce como militante del PRD, lo fue y era considerado por muchos como un contendiente serio para la gubernatura del estado). (Vía: Proceso)

Desde el primero de octubre, pasado el sismo y de vuelta a la pelea electoral, la Fiscalía Anticorrupción de Morelos (dependiente de la Fiscalía del estado, dependiente directa del ejecutivo estatal) inició una batalla legal contra Vera, acusándolo de enriquecimiento ilícito a partir del desvío de recursos tal como lo evidenció, según la parte acusadora, la ASF y Animal Político.

Amparos fueron y vinieron, cateos y amenazas de detención, sin embargo, para el abogado personal del exrector, César Ricardo García Bravo, la celeridad con la que se está llevando a cabo la investigación y las sentencias de parte del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), parecería que se trata de una “persecución política” contra su defendido. (Vía: La Jornada)

Personalidades como Alejandro Solalinde, Javier Sicilia, Cuauhtémoc Cárdenas, y Emilio Álvarez Icaza se han sumado a la sospecha del abogado de Vera, pues señalan que este tipo de venganzas políticas no son raras en la carrera del gobernador morelense, al contrario: se han convertido en una conducta sistemática en la que opera todo el aparato del Estado.

El Fiscal Anticorrupción del estado (porque Morelos, al contrario del país completo, sí tiene un fiscal anticorrupción), Juan Salazar Núñez, insiste en que las acusaciones contra Vera no son parte de ninguna persecución, pues sí hay un delito y tiene que perseguirse. (Vía: Imagen)

En lo que pasa una cosa u otra, pareciera que en Morelos lo único que puede sacarse como conclusión es que nada es lo que parece.