Fortnite: ¿cómo es que un juego gratuito hace millones de dólares?

A un año de su lanzamiento, Fortnite es un nombre que ya pocos ignoran en los círculos de videojuegos: fácil de jugar, gratuito y repleto de eventos diseñados para enganchar a lo jugadores, no es sorpresa que su base de usuarios ya rebase los 125 millones. Lo que sí es sorpresa es que, en el año que lleva en línea, haya logrado una ganancia de mil millones de dólares: ¿cómo es que un juego gratuito logra esa cantidad de dinero?

Las compras que hacen los jugadores de Fortnite son “mínimas”, en cuanto que son de unos cuantos dólares, y completamente cosméticas: a diferencia de juegos pay-to-win (paga para ganar), aquí no importa que gastes mil dólares o nada, porque no te dará ninguna ventaja táctica ni de jugabilidad: compras sombreros, ropas, bailes y demás accesorios que simplemente te “distinguen” del resto de los jugadores.

Como ocurre con la economía del lujo, aquí hay 125 millones de personas que gastan poquitos dólares cada uno en cosas que “no sirven de nada”… La cosa es que, de hecho, sí sirven, aunque no en un sentido práctico, sino social: “necesitamos” esas piezas de distinción de la misma forma como gastamos en ropa “que nos guste”, en celulares que “no necesitamos” o en comida que nos encanta… para subir la foto a redes sociales.

La economía de la distinción

Aunque en una primera instancia pareciera que hacemos gastos “lógicos”: comida, ropa y cobijo, la verdad es que no es tan sencillo, especialmente en una sociedad y en un momento en el que nuestras necesidades más básicas ya han sido cubiertas.

Si bien es cierto que, especialmente en nuestro país y otros igual de desiguales, millones siguen sin tener techo y comida y, por tanto, siguen preocupados cada día por sobrevivir al siguiente, si tú estás leyendo esto, no te encuentras en esa situación: tus gastos y tus hábitos de consumo muy probablemente se ven afectados diariamente por la publicidad, por algoritmos y por la vida cotidiana en una ciudad como la nuestra.

Richard Thaler y el mito de la elección racional en la economía

La economía “clásica” no considera las emociones y los sentimientos de los sujetos, por lo mismo, condiciones como las presiones sociales o la distinción no contaban. Sin embargo, pensadores como Thorstein Veblen, Richard Thaler, premio Nobel de Economía 2017, y Pierre Bourdieu, han analizado el peso que tienen esos factores en la forma como gastamos y por qué lo hacemos, más allá de publicidad o “mensajes subliminales”.

¿Por qué se compra ropa de marca, o por qué hay todo un mercado de clones y plagios de esas marcas?, ¿por qué se sigue sacando un teléfono más caro cada año y sigue habiendo quien lo compre cada año? Por la misma razón por la que Fortnite ha hecho mil millones de dólares: distinguirse, a través del consumo, de la “inmensa mayoría”.

Pierre Bourdieu, sociólogo francés, ha analizado cómo es que se define el “buen gusto”, por qué está íntimamente relacionado con los gastos superfluos y cómo es que, incluso, esas construcciones económicas se convierten en condenas morales. En un sentido muy amplio, gastamos más en cosas que no necesitamos justamente porque en nuestra sociedad, la única forma de diferenciarse a simple vista es el consumo.

Así como puedes gastarte toda la quincena en unos boletos para un concierto que, obviamente, postearás en todas tus redes para que tus amigos y seguidores sepan que fuiste; así millones de jugadores de Fortnite gastan hasta 85 dólares, de acuerdo a una encuesta de Variety, en emotes, ropa y skins para armas que no las hace más poderosas.

¿Este modelo es inmoral o podría ser replicado hasta la voracidad? No lo sabemos. Simplemente sigue formas y mecanismos de consumo que sociólogos y economistas han rastreado en la sociedad desde que entendemos algo más que “la oferta y la demanda”.

Si no has jugado Fortnite todavía, si esta explicación te picó la curiosidad, lo único que podemos recomendarte es que si no quieres sumarle aun más a tu deuda, mejor hazlo con la tarjeta desactivada… no vaya a ser.

Raúl Cruz V. ⎢ @rcteseida

Por: Redacción PA.