‘Rusabrosas’ de Facundo: no hace falta viajar a Rusia para hacer el ridículo

El Mundial de Rusia 2018 es, como en ediciones pasadas, una oportunidad para unir a las naciones, exaltar el espíritu deportivo y conocer la cultura de otros países. También es una oportunidad para demostrar que muchos seguidores del deporte ‘más bello del mundo’ son unos anélidos que tiran a adultos mayores de sus sillas de ruedas y simulan tener sexo con una bandera.

Después de que el presentador mexicano Facundo presentara una cuenta de Instagram con fotografías de mujeres rusas, captadas en las calles, una horda de stalkers mexicanos inundó los comentarios con cosas como “se me hace gorda” y “huele a cárcel“.

Aquí, comentarios dentro del perfil personal de una de las ‘rusabrosas‘:

Aquí, hablando sobre una mujer que estaba de compras: “Ya la odio y me exita (sic) al mismo tiempo”.

Aquí sobre una de las fotografiadas que puso su cuenta privada para que no le llenaran los comentarios de basura:

Aquí sobre una chica que estaba rentando una bici. No sé, Alex, a lo mejor no nos daría pena llegar en bici si no fuera por gente como tú:

Aquí sobre una que consideraron “fea” y “operada“:

He visto mucha rusa mejor que el producto nacional, buenas carnes en tu perfil“. Porque eso son las mujeres para ellos: productos, pedazos de carne.

Facundo, por su parte, presentó su ‘ambicioso proyecto’ con un video en el que trivializa el acoso callejero, llama a las mujeres ‘rusabrosas carnosas’ y señala que, en Rusia, a cada hombre ‘le toca’ una mujer y la mitad de otra. “La tasajeas”, dice, sin importar que en su propio país las mujeres son tasajeadas literalmente, todos los días.

“Nos daremos la tarea (sic) de buscar en cada rincón, en cada barrio, en cada cuadra, en cada lugar de este país las mujeres más hermosas jamás antes vistas”, dice Facundo. “También las taguearemos para que tú te puedas meter a sus cuentas y las puedas stalkear en cada momento de sus vidas.

En el contexto del Mundial de 2018, la cobertura de los medios trata a las mujeres como una atracción turística.

El comportamiento de los mexicanos en Rusia bien podría sumarse a los ridículos que hacen, cada cuatro años, en la sede en turno. Son mirreyes como el que orinó el Arco del Triunfo o el que apretó el botón de emergencia en un tren de Japón. En este caso, son los mexicanos que enseñan a las mujeres rusas a decir groserías o las alburean sin que se den cuenta.

No hace falta ser un mexicano en Rusia para hacer el ridículo, como muestran la cuenta de ‘Rusabrosas’ y los comentarios vertidos en ella. Es la magia del Internet. El investigador de la UNAM, Raúl Trejo Delarbre, también lo dejó claro con un tuit que ya borró de su cuenta:

Ya 100tc, cñor. Imagen: Twitter