Desde Francia 98 México protagoniza ridículos en cada Mundial

México es uno de los países que más aficionados manda a los mundiales de fútbol. Estos llenan los estadios y las plazas públicas de los países anfitriones y… a veces también los Ministerios Públicos y los toritos.

Desde 1998, con el Mundial de Francia, no hay evento de este tipo que no tenga una noticia de mexicanos haciendo gala de sus cultura cívica y su cultura etílica, protagonizando problemas con la ley, así como altercados con otros aficionados y ciudadanos de los países en cuestión.

Francia 98

La Llama (o Fuego) Eterno de París es uno de los símbolos más importantes de Francia. Esta está ubicada en el Arco del Triunfo y conmemora a todos los soldados franceses muertos en servicio.

Así mismo, no es tan eterna, precisamente, porque no es inmune a orines de mexicanos. Durante el mundial, Rodrigo Rafael Ortega, aficionado mexicano, comprobó que esto era así, apagándola con un chorro de su orina repleta de residuos alcohólicos. (vía: Zócalo)

Por supuesto que esto afectó las relaciones diplomáticas entre México y Francia, pues se trata de un símbolo nacionalista y patriótico. Ortega pasó un buen tiempo en cárcel por esto, pero eso no calmó a los futuros aficionados en futuros mundiales.

Corea-Japón 2002

El primer mundial hecho en conjunto por dos países abrió la puerta a la pacificación de esa zona de Asia. La colaboración, aunque complicada, se dio gracias a un evento deportivo, pero también había mexicanos que querían meter su cucharita.

Japón tiene uno de los sistemas de transporte terrestre más eficientes del mundo en el tren bala. Hasta 2002 jamás había presentado fallas ni inconvenientes en sus trayectos, hasta que un aficionado mexicano oprimió el botón de emergencia del convoy por primera vez en su historia. (Vía: Milenio)

Por supuesto, no había emergencia alguna al interior, pero esto movilizó a las autoridades policiacas de Japón, que respondieron con la urgencia de su primer altercado en un tren que corre a más de 250 kilómetros por hora, pero la emergencia era que este compatriota estaba alcoholizado y con curiosidad de que hacía ese botón.

Alemania 2006

El mundial que presentó nuevamente a Alemania como una potencia mundial, recuperada por completo del estigma nazi, también tuvo un altercado protagonizado por un mexicano.

Evaristo Madero pasó la noche en un búnker del ejército habilitado para la estancia nocturna de visitantes de diferentes partes del mundo. Sin embargo, su estado de ebriedad le hizo dormir por 13 horas, hasta que no había nadie en el lugar y quedó atrapado en una instalación militar.

En esta historia el ejército tuvo que movilizado para rescatar de una zona de alta seguridad a un turista que quedó atrapado solo pasarse de copas y de sueño. (Vía: SinEmbargo)

Sudáfrica 2010

El primer mundial en África se llenó de una euforia por descubrir cómo es un país altamente urbanizado en un continente que es visto como si estuviera en el Siglo 3.

Los habitantes del Nuevo Mundo, provenientes del Siglo 21, vandalizaron una estatua de Nelson Mandela, la figura más importante de Sudáfrica y símbolo inequívoco de la lucha contra la discriminación racial. La cancillería mexicana tuvo que disculparse, porque el gobierno sudafricano lo calificó como una ofensa nacional. (Vía: SDP Noticias)

Ah, también en esta edición el director del Fondo Nacional del Fomento al Turismo se peleó a golpes con familiares de seleccionados nacionales, en una bella escena en los palcos de los nuevos estadios sudafricanos.

Brasil 2014

Brasil tuvo varias gracias de aficionados mexicanos. Estas comenzaron cuando Jorge Amores, hijo del Procurador de Chiapas, se lanzó de un crucero hacia el mar, quedando extraviado y a la deriva.

Después, también se grabó a aficionados mexicanos saqueando cervezas de las tiendas del estadio tras el encuentro con Camerún. También, por los mismos días, se detuvo a José Díaz Barajas, narcotraficante mexicano buscado por la Interpol, antes de entrar a un partido de México.

Así mismo, detuvieron a dos funcionarios panistas por agresiones sexuales en contra de ciudadanas brasileñas (uno de ellos forma parte de la campaña de Ricardo Anaya) y, para terminar varios mexicanos arrojaron cerveza a un policía brasileño solo porque sí. (Vía: Zócalo)

El mundial de Rusia a penas va comenzando y un aficionado mexicano ya empezó a dar la cara por todos esos escándalos pasados. En territorio ruso, en evidente estado de ebriedad, se avalanzó a golpear a un residente del país con una cámara fotográfica.

Esta impactó directamente sobre el rostro del agredido, quien fue defendido (y se defendió de la agresión), resultando el mexicano golpeado y, aunque en un primer momento se mostraba muy violento, terminó pidiendo que sonara la campana, si esto fuera una pelea de box.

No parece haber una razón por cual los mexicanos se comporten de esta manera en cuanto tocan otro país. Tampoco es que esta sea una conducta generalizada del mexicanoes más bien de los turistas que acuden, específicamente, a los mundiales de fútbol.

Acudir a uno de estos es eventos representa una gran derrama económica, por lo que asumiremos que quienes tiene la posibilidad de asistir son personas de clase media alta y alta que se consideran con los mismo privilegios en todos los países que pisan. Sin embargo, no todo el mundo es México, güey, ¿captas?