¿Qué es el Día de los Santos Inocentes y por qué se celebra el 28 de diciembre?

El origen de esta efeméride es muy oscuro
(Imagen: Wikicommons)

“¡Inocente palomita que te dejaste engañar!” Es una frase que solemos escuchar cada 28 de diciembre, cuando se celebra el Día de los Santos Inocentes. Esta efeméride se caracteriza por las bromas de todo tipo y la tendencia de algunos medios de publicar notas falsas para engañar a los lectores. Si alguna vez te has preguntado el origen de esta fecha tan particular, aquí ten contamos su origen, que es más oscuro de lo que imaginan, porque tiene que ver con infanticidio.

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Herodes y la matanza de infantes

El origen del Día de los Santos Inocentes la encontramos en el cristianismo y tiene que ver con una matanza de infantes.

De acuerdo a la tradición católica y el Evangelio de San Mateo, hace más de dos mil años, el rey de Judea, Galilea, Samaria e Idumea, Herodes I el Grande, ordenó matar a todos los niños menores de dos años en Belén. ¿Por qué? Obsesionado con mantener su poder, Herodes recordó una profecía del Antiguo Testamento que presagiaba: “Cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones”. Preso de la desconfianza y el miedo, solicitó a los Reyes Magos que fueran a buscar a ese niño y le informarán de su paradero. Como sabemos, los sabios no volvieron a presentarse ante Herodes.

Representación del Día de los Inocentes de Duccio di Buoninsegna (Imagen: Wikicommons)

Entonces, al rey de Judea se le ocurrió que la mejor manera de acabar con esta “amenaza” era asesinar a cualquier niño de menos de dos años, y así deshacerse del anunciado Mesías y futuro rey de Israel. Envió a sus soldados a Belén para cometer la matanza un 28 de diciembre. Es por eso que la iglesia católica decidió que en esa fecha se conmemorará el Día de los Santos Inocentes.

Fiestas de los Locos

Es bien sabido que durante los primeros años del cristianismo, sus celebraciones se mezclaron o unieron a fiestas paganas, con el objetivo de que fueran asimiladas por diferentes pueblos. Un ejemplo es la llamada “Fiesta de los Locos”, que se celebraba anualmente en lo que hoy en día es Francia.

Esta festividad se llevaba a cabo entre Navidad y Año Nuevo. Consistía en elegir un falso obispo o papa, se parodiaba el ritual eclesiástico y los altos y bajos funcionarios cambiaban de lugar. Tales festivales fueron probablemente una adaptación cristiana de las festividades paganas de las Saturnales. En el siglo XIII, estas fiestas se habían convertido en una burla a la moral y al culto cristiano. A pesar de las repetidas prohibiciones y sanciones impuestas por el Concilio de Basilea en 1431, las fiestas no se extinguieron por completo hasta el siglo XVI.

Miniatura del Día de los Locos (Imagen: Wikicommons)

La Iglesia, para por fin calmar las “excentricidades” o “excesos” de los participantes, hizo que esta celebración coincidiera con la de los Santos Inocentes. La costumbre de hacer bromas es también muy antigua y se cree que se debe a una simbología, pues las hacen a personas “inocentes”, como lo eran los niños asesinados por los soldados de Herodes.

El Día de los Santos Inocentes tomó el aspecto divertido, amigable, de burla y de hacer bromas de esta celebración.

Día de los Santos Inocentes en la actualidad

Actualmente, también se le conoce como el Día de las Bromas y se ha extendido por todo México, Latinoamérica, España y en países de fuerte tradición cristiana. Los anglosajones tienen su propia versión llamada Fool’s Day (Día de los Tontos) y se lleva a cabo cada 1 de abril.